Homenaje a las mujeres de organizaciones de base: “Feria de los saberes”

La celebración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no está relacionada a un hecho aislado, sino a un contexto histórico y político de carácter mundial, que releva la lucha de las mujeres por alcanzar mejores condiciones de vida y crear sociedades democráticas que garanticen justicia social y equidad. En el Perú, aunque todavía persiste la inequidad de género y la discriminación que afecta a las mujeres, la celebración de este día, no es ajena, por lo que se consideró como un momento propicio para llamar la atención de la sociedad y de manera particular de los decisores y decisoras, quienes tienen bajo su responsabilidad el desarrollo de políticas públicas orientadas a superar las brechas entre hombres y mujeres. Al ezfuerzo de la Feria de los saberes que se desarrolló en el parque Kennedy del distrito de Miraflores, en Lima, se sumó la Mesa de las Agencias de Género (MESAGEN), instancia que agrupa a organizaciones de cooperación internacional que promueve la equidad de género , la Mesa de Vigilancia de los Derechos Sexuales y Reproductivos, que agrupa a organizaciones de la sociedad civil  y la Mesa de Vigilancia de Organizaciones de Base, que agrupa a mujeres organizadas de Lima , llevando a cabo un acto cultural, que permitió no sólo visibilizar a las mujeres, sino promover un espacio de encuentro y de reflexión entre ellas.

El acto cultural mostró los saberes de las mujeres, invitando con un lenguaje alegre y festivo al resto de la sociedad, a un cambio que permitió la construcción de una sociedad que valore a las mujeres como sujetos de derechos y como parte fundamental para lograr una cultura de paz y de justicia social.

Las mujeres tomaron el espacio público, como el Parque Kennedy de Miraflores, por constituirse en uno de los distritos con mayor accesibilidad y por su tradición de promover la cultura, pues es allí donde hace varios años se realiza la Feria del Libro y existe una permanente preocupación de desarrollar diversos actos culturales para todo tipo de público.

El acto cultural, tuvo como publico principal, las mujeres de base, a modalidad de una feria abierta, en donde se mostraron una serie de espectáculos; talleres, clases abiertas y performances que demuestren la capacidad creadora de las mujeres. Estas actividades se desarrolló en lugares estratégicos, denominados espacios y entre las actividades se contó con:

1. Narraton:
Espacio en donde se narraron cuentos de manera continua, estuvo a cargo de profesionales en este campo. Esta es una actividad en la que se invitó al público a narrar sus propias historias.

2. Casetas:

a) Consejería; A cargo de mujeres que querían orientar y dar consejos, sobre diversos temas de salud sexual y reproductiva.
b) Manos que cuentan; A cargo de tejedoras
c) Mascaras ambulantes, exposición de mascaras y vestuarios.

3. Clases abiertas de bailes
Se contó con un pequeño estrado en donde se demostraran clases de bailes y se invitó al público a participar

4. Clases abiertas de Cajón Peruano

5. Espectáculo; “Por Nosotras”, propuesta de arte acción a cargo del Grupo Yuyachkani

El acto cultural se programó desde las 4 pm hasta las 9 de la noche.

Declaración de la Coalición Internacional por los Derechos Sexuales y Reproductivos para la 51ava Sesión de la Comisión de la Naciones Unidas sobre la Condición de las Mujeres

del 26 de febrero al 9 de marzo del 2007

Señora Presidenta de la Mesa y distinguidas/os representantes,

Muchas gracias por la oportunidad de dirigirme a esta importante sesión. Estoy hablando en nombre de la Coalición Internacional por los Derechos Sexuales y Reproductivos (ISRRC), un grupo de ONG que provienen de todas las regiones del mundo. Saludamos el tema de la 51 ava sesión de la Comisión sobre la Condición de las Mujeres y el informe del Secretario General – “La eliminación de todas las formas de discriminación y de violencia contra las niñas y adolescentes”. La violencia contra las niñas (física, psicológica o sexual) es una gran violación a sus derechos humanos, dondequiera que ocurra -en sus hogares, escuelas, comunidades, refugios. Esta es, sin ninguna duda, una importante oportunidad para que la comunidad global tome acción en este problema tan crítico.

Aunque, reconocemos que se han hecho algunos avances para atender la violencia y la discriminación contra las mujeres y las niñas, los gobiernos todavía tienen un número de compromisos internacionales que cumplir, especialmente con las niñas y las mujeres jóvenes. Un tema que nos preocupa, particularmente, es la falta de atención puesta a la relación existente entre las barreras en las capacidades de las mujeres y las adolescentes de ejercer sus derechos sexuales y reproductivos y la violencia basada en género persistente. Estamos convencidas/os que, solamente, con el fuerte compromiso de proteger y promover los derechos humanos de todas las niñas y adolescentes, en especial, sus derechos sexuales y reproductivos, será que podremos eliminar la discriminación y la violencia contra ellas.

La violencia contra las niñas y adolescentes es una preocupación importante por si misma. También, es una de las causas de muchos problemas de salud sexual y reproductiva, ya que aumenta las posibilidades de embarazos no deseados y forzados, abortos inseguros e infecciones de transmisión sexual incluyendo el VIH.

La falta de los Estados para proteger y garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las niñas y adolescentes, incluyendo su derecho a vivir libres de coerción y de violencia sexual, ha aumentado perceptiblemente el impacto de la pandemia del VIH en las niñas y adolescentes y las coloca en situaciones alarmantemente vulnerables. El acceso universal a una educación sexual comprensiva, además de servicios  confidenciales de salud sexual y reproductiva confidenciales, son esenciales para prevenir y combatir estos problemas.

La violación, el incesto y otras formas de violencia sexual ocurren en el hogar, en escuelas, en refugios, en comunidades y otros lugares. Los gobiernos, las comunidades, y las familias son, individual y colectivamente, responsables de asegurar que cada niño/a viva en un mundo libre de toda forma de violencia.

También les instamos a reconocer que grupos particulares de niñas y adolescentes están en alto riesgo de severas y múltiples formas de discriminación y violencia y sus derechos y necesidades no están, a menudo, reconocidas ni atendidas. Estos incluyen a niñas y adolescentes que hacen frente a prácticas tradicionales violentas, que incluyen la mutilación genital femenina; niñas y adolescentes en riesgo matrimonio infantil y maternidad infantil; a cargo del trabajo domestico; a cargo del cuidado de los niños; afectadas por practicas esclavizantes;  afectadas por conflictos armados, incluyendo los asociados a las fuerzas armadas y a los niños soldados; infectadas con y afectadas por el VIH y SIDA; que viven en los tugurios urbanos; refugiadas; emigrantes; afectadas por desastres naturales; en busca de asilo; internamente desplazadas; pastorales y nómadas;  con discapacidad; lesbianas y bisexuales, no acordes al género; y privadas de su libertad.

El empoderamiento de las niñas y las adolescentes es primordial para romper el círculo vicioso de la falta de salud y de la violencia. Debe estar en el centro de todas las acciones que apuntan hacia la eliminación de la violencia contra mujeres, niñas y adolescentes.

Para erradicar completamente la violencia contra las niñas y adolescentes, instamos a los Estados miembros a:

• Hacer cumplir y ampliar la legislación existente para proteger, respetar y garantizar todos los derechos humanos de todas las mujeres, niñas y adolescentes completamente, incluyendo su derecho a la salud sexual y reproductiva y a estar libre de todas las formas de violencia;

• Reafirmar su compromiso con Cairo, Beijing y los ODM y se acerquen a sus objetivos, particularmente los objetivos en la realización del acceso universal a la salud reproductiva antes del 2015, con especial énfasis en quitar las barreras que impiden el acceso de las niñas y adolescentes en el ejercicio de este derecho.

• Fortalecer los programas de VIH/SIDA a través de la inclusión del acceso a servicios, tratamiento, soporte y cuidado en salud sexual y reproductiva de carácter preventivo, confidencial y amigable con los/as jóvenes. Se debe poner énfasis especial en la protección de los derechos humanos, así como el acceso a la conserjería y pruebas de manera confidencial y voluntaria, así mismo asegurar acceso, equitativo y continuo, a la información, tratamiento, protección contra la violencia, estigma, discriminación y otros abusos de derechos humanos, basados en su condición respecto al VIH.

• Garantizar que todas las niñas y adolescentes tengan acceso a una educación sexual comprensiva, dentro y fuera de la escuela, basada en la evidencia científica, sensible al género y dentro de un marco de derechos humanos;

• Establecer sistemas de datos nacionales para recoger información desagregada por sexo y edad, que se centran en la forma y la prevalencia de la violencia sexual contra las niñas y adolescentes. Estos sistemas permitirán una supervisión constante y regular, facilitarán el conocimiento de patrones predominantes y permitirán a gobiernos decretar leyes y políticas para tratar completamente la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes. Estos programas se deben acompañar por un componente fuerte de empoderamiento, adaptado específicamente a las necesidades de las niñas y adolescentes, de las mujeres diversas, grupos marginados, y asignar los recursos necesarios para ponerlos en ejecución.

Éste es el momento para hacer la diferencia en millones de vidas de niñas y adolescentes que son víctimas de violencia. Les pedimos su compromiso.

Aahung Pakistan; Action Aid USA; Advocates for Youth; AIDOS; Articulación de Mujeres Jóvenes; Association for Women’s Rights and Development; Astra Youth; Center for Reproductive Rights; CLADEM; Coalition for Sexual and Bodily Rights in Muslim Societies; Coalition for Sexual and Reproductive Rights; CREA India; International Planned Parenthood Federation; International Women’s Health Coalition; IPAS; Irish Family Planning Association; LUNDU; New Zealand Family Planning Association; Population and Sustainability Network; Population Action International; PROMSEX – Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos Perú; Women for Women’s Human Rights – New Ways; Youth Coalition for Sexual and Reproductive Rights.

Aborto Terapéutico: ‘Nunca Derramé Tantas Lágrimas’

“Al cabo de un año decidí irme a vivir con mi padre y empezar de nuevo en un lugar en donde nadie me conocía”.

CARETAS narró la semana pasada el caso de Karen Llantoy (22), a quien el Estado se negó a practicarle un aborto terapéutico cuando era menor de edad, a pesar que el feto era anencefálico (carencia de cerebro y cráneo) y se sabía que moriría poco después del parto. El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas recomendó al Perú indemnizarla y una serie de medidas para corregir el daño. Hoy, un documento recién aprobado podría cambiar para siempre la faz del aborto terapéutico en el país.

Karen Llantoy decidió despercudirse de las iniciales que la identificaban en la edición anterior de esta revista. A través de sus abogadas del Estudio Para la Defensa y los Derechos de la Mujer, DEMUS, comunicó su disposición para hablar de este caso sucedido hace cinco años. Llantoy se vio obligada por el Estado a continuar con el embarazo y dar a luz una niña anencefálica que amamantó y murió a los cuatro días. Las consonantes llegan hasta hoy y son tan emblemáticas como para merecer reacción de Naciones Unidas, el Consejo Nacional de Derechos Humanos, el Ministerio de Justicia, el Colegio Médico del Perú y las asociaciones que velan por los derechos de las mujeres. Pero toda esa espiral desemboca en el punto de partida: la historia de una jovencita.

–¿No pensó en algún momento en someterse a un aborto clandestino?

–Claro que sí, pero yo era muy joven y sentía que eso no era lo correcto. Además tenía mucho miedo de hacerlo de esa manera. Si mi bebé hubiese venido en buenas condiciones ni siquiera hubiese pensado en esa posibilidad, pero por desgracia no era así. Pensar en el aborto clandestino me hacia sentir muy culpable.

–¿Cuáles fueron los daños psicológicos que le produjo este episodio, antes y después del parto?

–Tuve muchos trastornos psicológicos. Fue la etapa en la que más lágrimas derramé. Tenia muchas interrogantes sin respuestas y sobre todo siempre tuve ese sentimiento de culpa que hasta hoy no puedo quitármelo de encima.

–El primer informe del Centro de Derechos Reproductivos menciona que el embarazo sí ponía bajo riesgo su vida. ¿De qué manera?

–Yo llevaba una bebé y no sabía hasta cuando iba a vivir. Siempre tenía que estar al tanto de sus movimientos dentro de mí. Pero en realidad creo que el mayor riesgo era la parte psicológica. No sentía ganas de vivir y mis días eran absolutamente nublados en todo aspecto. No sé como he logrado salir de todo eso. Me alegro de que sea así.

–¿Cómo es que el doctor Ygor Pérez recomienda en primera instancia un legrado uterino y luego el director del hospital lo niega? ¿Eso quiere decir que nunca antes se había presentado un caso de esas características?

–Pues supongo que no. Porque el doctor Pérez me recomendó el legrado con la seguridad de que era lo correcto y el mismo día que me lo iban a hacer llegó el informe con la negativa del director del hospital.

–¿El personal médico que se negaba a autorizar el aborto le ofreció en algún momento una solución alternativa?

–No. La única solución que me daban era esperar al término del embarazo.

–¿Cómo se decidió a denunciar el caso?

–En la desesperación de no saber qué hacer, con la incertidumbre de desconocer lo que podía ocurrir, y por recomendaciones de personas cercanas a mí, decidí hacerlo público con la esperanza de que alguien me ayudara a resolver la situación con el hospital.

–¿Cuándo optó por salir del país?

–Después del parto pasé muchos meses en estado de depresión, luchando contra ello y cayendo una y otra vez más. Al cabo de un año decidí irme a vivir con mi padre y empezar de nuevo en un lugar en donde nadie me conocía. (E.CH.)

Caretas 08.03.2007

Aborto Terapéutico: ‘Nunca Derramé Tantas Lágrimas’

“Al cabo de un año decidí irme a vivir con mi padre y empezar de nuevo en un lugar en donde nadie me conocía”.

CARETAS narró la semana pasada el caso de Karen Llantoy (22), a quien el Estado se negó a practicarle un aborto terapéutico cuando era menor de edad, a pesar que el feto era anencefálico (carencia de cerebro y cráneo) y se sabía que moriría poco después del parto. El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas recomendó al Perú indemnizarla y una serie de medidas para corregir el daño. Hoy, un documento recién aprobado podría cambiar para siempre la faz del aborto terapéutico en el país.

Karen Llantoy decidió despercudirse de las iniciales que la identificaban en la edición anterior de esta revista. A través de sus abogadas del Estudio Para la Defensa y los Derechos de la Mujer, DEMUS, comunicó su disposición para hablar de este caso sucedido hace cinco años. Llantoy se vio obligada por el Estado a continuar con el embarazo y dar a luz una niña anencefálica que amamantó y murió a los cuatro días. Las consonantes llegan hasta hoy y son tan emblemáticas como para merecer reacción de Naciones Unidas, el Consejo Nacional de Derechos Humanos, el Ministerio de Justicia, el Colegio Médico del Perú y las asociaciones que velan por los derechos de las mujeres. Pero toda esa espiral desemboca en el punto de partida: la historia de una jovencita.

–¿No pensó en algún momento en someterse a un aborto clandestino?

–Claro que sí, pero yo era muy joven y sentía que eso no era lo correcto. Además tenía mucho miedo de hacerlo de esa manera. Si mi bebé hubiese venido en buenas condiciones ni siquiera hubiese pensado en esa posibilidad, pero por desgracia no era así. Pensar en el aborto clandestino me hacia sentir muy culpable.

–¿Cuáles fueron los daños psicológicos que le produjo este episodio, antes y después del parto?

–Tuve muchos trastornos psicológicos. Fue la etapa en la que más lágrimas derramé. Tenia muchas interrogantes sin respuestas y sobre todo siempre tuve ese sentimiento de culpa que hasta hoy no puedo quitármelo de encima.

–El primer informe del Centro de Derechos Reproductivos menciona que el embarazo sí ponía bajo riesgo su vida. ¿De qué manera?

–Yo llevaba una bebé y no sabía hasta cuando iba a vivir. Siempre tenía que estar al tanto de sus movimientos dentro de mí. Pero en realidad creo que el mayor riesgo era la parte psicológica. No sentía ganas de vivir y mis días eran absolutamente nublados en todo aspecto. No sé como he logrado salir de todo eso. Me alegro de que sea así.

–¿Cómo es que el doctor Ygor Pérez recomienda en primera instancia un legrado uterino y luego el director del hospital lo niega? ¿Eso quiere decir que nunca antes se había presentado un caso de esas características?

–Pues supongo que no. Porque el doctor Pérez me recomendó el legrado con la seguridad de que era lo correcto y el mismo día que me lo iban a hacer llegó el informe con la negativa del director del hospital.

–¿El personal médico que se negaba a autorizar el aborto le ofreció en algún momento una solución alternativa?

–No. La única solución que me daban era esperar al término del embarazo.

–¿Cómo se decidió a denunciar el caso?

–En la desesperación de no saber qué hacer, con la incertidumbre de desconocer lo que podía ocurrir, y por recomendaciones de personas cercanas a mí, decidí hacerlo público con la esperanza de que alguien me ayudara a resolver la situación con el hospital.

–¿Cuándo optó por salir del país?

–Después del parto pasé muchos meses en estado de depresión, luchando contra ello y cayendo una y otra vez más. Al cabo de un año decidí irme a vivir con mi padre y empezar de nuevo en un lugar en donde nadie me conocía. (E.CH.)

Caretas 08.03.2007

Mujeres exigieron acciones para una vida libre sin pobreza ni violencia

Vestidas con polos blancos que llevaban inscritos lemas como “no al machismo ni al racismo”, “aborto legal para no morir”, “empleo y salarios dignos”, un nutrido grupo de mujeres articuladas en el Colectivo Canto a la Vida, exigió a viva voz en el frontis de Palacio de gobierno medidas para garantizar el pleno disfrute de sus derechos.

Al término del tradicional cambio de guardia que se realiza cada mediodía en la sede del Ejecutivo, las mujeres se tomaron de las manos y corearon repetidas veces su demanda central: queremos una vida digna sin pobreza ni violencia.

Esta acción se realizó al conmemorarse hoy el Día Internacional de la Mujer. “Nosotras no estamos celebrando, seguimos luchando para defender nuestros derechos y evitar que sean recortados los que ya tenemos”, manifestó María Ysabel Cedano, vocera del Colectivo Canto a la Vida, una articulación de la sociedad civil que reúne a más de medio centenar de organizaciones diversas de mujeres.

Esta presencia nutrida concitó la atención de las personas que asisten tradicionalmente a observar el cambio de guardia despertando la simpatía de muchas de ellas, que aplaudieron los lemas y el paso de las mujeres.

Tuvieron que dispersarse rápidamente ante la insistencia de las fuerzas policiales. Las mujeres fueron prácticamente escoltadas para abandonar el perímetro de la Plaza. Al pasar por la Catedral, gritaron lemas dirigidos al cardenal Juan Luis Cipriani, para que deje de intervenir en las decisiones que las mujeres toman sobre sus cuerpos.

La intervención en la Plaza Mayor es una acción previa a la Gran Marcha que esta tarde protagonizarán centenares de mujeres por el centro de la capital. “La democracia se expresa en hechos y no con gestos, y las mujeres continuamos en situaciones de discriminación intolerables ante la indiferencia del presidente García, la ministra de la Mujer y demás autoridades del Estado”, afirmó Cedano García.

En la marcha que se inicia hoy a las 4pm las integrantes del Colectivo Canto a la Vida entregarán su manifiesto con demandas y propuestas al Congreso, MIMDES y Palacio de Justicia.

Colectivo Canto a la Vida

Contundente Marcha de Protesta de las Peruanas en el Día Internacional de la Mujer

Alrededor de 600 mujeres se movilizaron hacia el Congreso, MIMDES y Palacio de Justicia para demandar la ley de igualdad de oportunidades con equidad de género. El Colectivo Canto a la Vida entregó Manifiesto con sus propuestas para una vida sin pobreza ni violencia.

Las mujeres feministas, del Vaso de Leche, de los gremios y centrales sindicales, lesbianas, campesinas, estudiantes, afrodescendientes, trabajadoras del hogar, indígenas, con discapacidad, viviendo con el vih/sida, profesionales, activistas de derechos humanos, de las organizaciones sociales de base, entre otras, confluyeron en una gran movilización para dejar en claro que en el Día Internacional de la Mujer, se encuentran en pie de lucha por la vigencia de sus derechos.

A casi ocho meses del actual gobierno, el Colectivo Canto a la Vida exigió al régimen del presidente Alan García políticas públicas para que las peruanas vivan en dignidad, sin pobreza ni violencia. Igualmente cuestionaron su política de gestos y le demandó acciones concretas para una democracia sin discriminaciones.

Las mujeres partieron del Parque de la Muralla y al pasar por el Congreso fueron saludadas por la legisladora Rosario Sasieta, quien se comprometió públicamente a impulsar la aprobación de la ley de igualdad de oportunidad con equidad de género, sin ningún recorte a su articulado, tal como venían solicitando políticos/as de tendencias conservadoras opuestos al desarrollo integral de las mujeres.

Encabezada por un grupo artístico donde estaba representada una mujer andina, la marcha lució dinámica, enérgica, fuerte y muy diversa, como expresión de la gran cantidad de agrupaciones representadas por sus delegaciones y articuladas en el Colectivo Canto a la Vida, que en este 2007 suma 20 años de historia conmemorando el Día Internacional de la Mujer.

Las mujeres corearon lemas exigiendo al presidente el cambio de la política económica que ha empobrecido a la población y en especial a las peruanas. “Escucha García, la olla está vacía, nuestro cuerpo violentado, nuestra vida empobrecida”, gritaron a viva voz durante su recorrido por las calles de la capital.

Al pasar por la sede del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, reclamaron “MIMDES, queremos ver más hechos, las mujeres en las calles, reclaman sus derechos”, en clara alusión a la ineficacia de las políticas del sector jefaturado por la titular Virginia Borra, y a su indiferencia frente a la creciente violencia de género.

Entre las demandas expuestas durante la marcha, estaban las dirigidas al cardenal Juan Luis Cipriani, conocido detractor de los derechos humanos de las mujeres y un promotor de la intervención de la Iglesia en sus vidas y cuerpos. “Cipriani, saca tu rosario de mis ovarios”, fue uno de los lemas referidos al aborto, una de las realidades que con mayor dramatismo golpea a las mujeres pobres. “Anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, fue otro lema relacionado.

Como parte de su recorrido, las mujeres llegaron hasta el frontis de Palacio de Justicia. Las manifestantes, muchas de ellas acompañadas de sus niños y niñas, se mantenían compactas y llenas de vitalidad. “Jueces cumplan su función, las mujeres exigimos justicia y reparación”, corearon para exigir el cese de la impunidad que rodea muchos casos de violencia hacia las peruanas.

Esta manifestación pacífica, amplia y plural, estuvo precedida por una acción pública que medio centenar de mujeres realizaron al mediodía en el frontis de Palacio de Gobierno, al término del cambio de guardia. Vistiendo polos con lemas contra el machismo, el racismo y las discriminaciones, corearon repetidas veces sus lemas orientados a llamar la atención sobre la urgencia de medidas que terminen con la pobreza y violencia que afecta principalmente a las peruanas.

El Manifiesto con el contenido de sus exigencias y propuestas al primer mandatario, al Congreso y Poder Judicial se entregó en las sedes de cada uno de estos sectores. El documento está basado en el reporte alternativo que las organizaciones de mujeres de la sociedad civil presentaron al Comité de la CEDAW que en el mes de febrero evaluó el cumplimiento por parte del Estado de esta Convención contra la Discriminación hacia las Mujeres, y que mereció severas llamadas de atención por parte de este comité de expertas de Naciones Unidas a la representante peruana.

8 de marzo Día Internacional de la Mujer
MANIFIESTO DEL COLECTIVO CANTO A LA VIDA 2007
EXIGIMOS VIDA DIGNA SIN POBREZA NI VIOLENCIA

Las mujeres trabajadoras y de organizaciones sociales, las mujeres indígenas, amazónicas y afrodescendientes, las mujeres con discapacidad, las trabajadoras del Hogar, las mujeres viviendo con VIH/SIDA, las mujeres feministas y las lesbianas, de todas las edades, reafirmamos que la democracia se expresa en acciones y resultados para lograr la equidad.  La política de gestos y distracciones impulsada desde el gobierno sólo es una forma de ocultar el estancamiento y los retrocesos en las políticas públicas y los derechos humanos, principalmente relacionados con las mujeres:

15 años de política económica neoliberal no han logrado resolver los problemas del país.

Más de la mitad de nuestra población es pobre, esto es más grave para las mujeres rurales, urbano marginales y con discapacidad.  La política de lucha contra la pobreza se basa en el trabajo gratuito y no valorizado de las mujeres responsabilizándolas de forma exclusiva del cuidado de los hijos, la familia y la comunidad.

La división sexual del trabajo persiste. Las mujeres se incorporan al mercado laboral en condiciones de desigualdad y sobreexplotación.  El 62% del sector informal está conformado por mujeres.

1’093,250 mujeres mayores de 15 años no saben leer ni escribir.  El 12.2% de los niños y niñas entre los 3 y 16 años de edad no asiste al colegio.

40.9% de las mujeres ha sido agredida por su pareja.  Cada hora 3 mujeres son violadas sexualmente, de las cuáles 2 son adolescentes y niñas.

La familia patriarcal se privilegia por sobre los derechos de las mujeres.  En los procesos por violencia familiar, los operadores judiciales siguen aplicando la conciliación.

No existen datos oficiales de otras formas de violencia hacia las mujeres como feminicidio, acoso sexual, trata y embarazo forzado.

Más de 500 mil mujeres son indocumentadas principalmente de las zonas rurales.

No se garantiza la ley de cuotas y las organizaciones políticas ubican a las mujeres en posiciones con pocas posibilidades de resultar elegidas.  El gobierno no cumplió su promesa de gabinete paritario.

En los últimos años se ha incrementado el número de mujeres, niñas/os y adolescentes en situación de trata y explotadas sexualmente.

El Plan Nacional de Derechos Humanos contiene medidas insuficientes para erradicar la discriminación por género y orientación sexual.

La mortalidad materna no cede y el aborto inseguro sigue siendo una de sus principales causas.  No se ha implementado a nivel nacional el protocolo para la atención del aborto terapéutico legal en el país.

En 1985, por cada 21 hombres había una mujer viviendo con VIH Sida.  Ahora es una mujer por cada 2 hombres.

El racismo refuerza la exclusión y desigualdad.  La población afrodescendiente es marginada, su identidad y dignidad son lesionadas.  Las mujeres afrodescendientes sufren por los estereotipos sexuales y culturales, tienen limitado acceso al trabajo, educación y otras instancias de crecimiento y autorrealización.

El Estado no ha implementado programas específicos para mejorar las condiciones de vida de las mujeres indígenas y amazónicas.

En nuestra condición de sociedad civil exigimos al Gobierno de Alan García, la separación de la gestión pública de la influencia del poder económico, eclesial y de la corrupción.

Demandamos:

• Cambiar el rumbo de la política económica que profundiza la explotación y la pobreza.

• Aprobar una ley de igualdad de oportunidades con enfoque de género que garantice los derechos sexuales, los derechos reproductivos y la no discriminación por orientación sexual.

• Cumplimiento del MIMDES de su rol rector en materia de equidad de género.

• Difundir, cumplir, mejorar y garantizar la eficacia del Plan Nacional de Derechos Humanos, el Plan de Igualdad de Oportunidades y el Plan Nacional contra la Violencia hacia la Mujer.

• Asegurar el acceso equitativo de las mujeres al empleo en condiciones dignas y con equidad salarial.

• Revisar y derogar los regímenes laborales especiales que afectan a los sectores con mayor presencia femenina: trabajadoras del hogar, agroindustria y mypes, garantizando plenos derechos reconocidos por la OIT.

• Aprobar la Ley General de Trabajo con equidad.

• Ejecutar una reforma educativa con enfoque inclusivo que garantice cobertura para todas las mujeres, asistencia y permanencia de las niñas en el sistema educativo y elimine el analfabetismo.

• Garantizar una política efectiva contra la violencia hacia las mujeres.

• Elaborar un sistema de información que sincere las cifras de violencia contra la mujer: violencia sexual, feminicidio, acoso sexual, trata y embarazo forzado.

• Justicia y reparación para las víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado interno.

• Garantizar el acceso al aborto legal y despenalizar el aborto por violación.

• Documentación inmediata.

• Garantizar alternancia en la confección de listas de candidatas/os a instancias políticas.

• Ejecución de estrategias nacionales para garantizar los derechos humanos de las mujeres viviendo con VIH/Sida.

• Garantizar los derechos sexuales y los derechos reproductivos aprobando una ley sobre educación sexual integral y salud sexual y salud reproductiva.

• Adoptar las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer en la atención médica referida a planificación de la familia, embarazo y atención pre y post natal.

• Proveer la más amplia gama de métodos anticonceptivos, incluyendo los métodos de barrera como medida efectiva contra el VIH/Sida y anticoncepción oral de emergencia.

• Tipificar la violencia sexual y la esterilización forzada como crímenes de lesa humanidad.

• Sancionar a los responsables de las campañas de planificación familiar que devinieron en actos de esterilización forzada contra las mujeres entre 1995 y 2000.

• Garantizar la eliminación de la discriminación por orientación sexual y los derechos de las lesbianas a salud, educación, trabajo y una vida libre de violencia.

• Acelerar los procesos de divorcio o disolución del vínculo matrimonial en casos de violencia.

• Gratuidad de las pruebas de ADN para el reconocimiento de la paternidad.

• Diseñar e implementar programas específicos para mejorar las condiciones de vida de las mujeres afrodescendientes, indígenas y amazónicas con enfoque de género y de derechos humanos.

• Atender las necesidades específicas de las mujeres con discapacidad desde un enfoque de derechos.

Asociación Mujer y Empresa. Asociación de Desarrollo Comunal ADC. Asociación de Promotoras de Salud de Comas ADEPROSACO. ASPASC Socializarte. Asociación Grupo de Trabajo Redes. Agrupación de Mujeres Positivas GÉNEROSIDA. Asociación Aurora Vivar. Calandria. Centro Cultural de la UNMSM. Centro de Capacitación de Trabajadoras del Hogar. CEDAL. CEDAMYD. Centro Flora Tristán. Centro Proceso Social. CESIP. Crece Conmigo. CLADEM Perú. CLADEM Regional. Colectivo de Mujeres Afroartesanas del Callao. Colectivo Pacha Alterna. DEMUS. Departamento de la Mujer CGTP. Federación Nacional de Mujeres Campesinas Artesanas Indígenas Nativas y Asalariadas del Perú-FEMUCARINAP. GALF. Grupo Género y Economía. INPPARES. La Casa de Panchita. Las Hijas de Aspasia. Llamado Mundial Acción Contra la Pobreza – Perú. Lesbianas Independientes Feministas Socialistas LIFS. LUNDU. MAM Fundacional. Movimiento Manuela Ramos. Milenia Radio. Marcha Mundial de las Mujeres. Movimiento de Mujeres Ciudadanas del Cono Norte. MUSAS Mujeres que inspiramos cambios. Programa Democracia y Transformación Global. PROMSEX. Radio Impacto 90.7FM. Red Peruana de Mujeres Viviendo con VIH/SIDA. RUNA Instituto de Desarrollo y Estudios sobre Género. SINTRAHOGARP. ULB MHOL.

VII Encuentro Lésbico Feminista Latinoamericano y del Caribe: Autonomía y Racismo – Norma Mogrovejo

Del 7 al 11 de febrero nos reunimos aproximadamente 200 lesbianas en el VII Encuentro lésbico feminista latinoamericano y caribeño, organizado por la Ekipa una comisión de aproximadamente 26 integrantes y 9 voluntarias conformado por el Bloque Lésbico y -las denominadas- lesbianas sueltas (las que no pertenecen a una organización), quienes empezaron a trabajar desde que recibieron la sede en el anterior Encuentro de México (Noviembre de 2004).

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Sábanas Sanguinolentas, artículo de Baldo Kresalja sobre la despenalización del aborto

La República Jueves 22.02.2007

Sábanas sanguinolentas

Baldo Kresalja.

El aborto es el delito más practicado entre nosotros. Los restos humanos del mismo quedan impregnados en sábanas ya para siempre sanguinolentas. Leer más