Trans, gays, bisexuales y lesbianas serían parte del Fondo Mundial a partir de sexta ronda

CONVERSATORIO ACLARA DUDAS, PERO DEJA DEBATES PENDIENTES

 

Recién a partir de la ejecución del proyecto de sexta ronda del Fondo Mundial de Lucha contra el VIH/SIDA, se consideraría, de forma efectiva, un trabajo a conciencia con la comunidad TLGB peruana. En los proyectos anteriores – segunda y quinta ronda- el tema de diversidad sexual ha tenido una serie de deficiencias y es recomendable mirar para adelante teniendo en cuenta las lecciones aprendidas. Esta fue una de las principales conclusiones del conversatorio, de más de dos horas, organizado por la Red Peruana TLGB este último viernes, que contó con la participación de activistas y organizaciones ejecutoras de los proyectos.

Al iniciar el debate, se explicó que temas como el fondo mundial, los ensayos clínicos y la Ley de Igualdad de Oportunidades, son causa de constantes disputas en la coordinación de actividades entre los diversos grupos de gays, lesbianas y trans. En ese sentido, se planteó conversarlos con el fin de poder tener una posición crítica informada.

Luego de analizar los resultados de los proyectos pasados (segunda y quinta ronda) –esta última aún en ejecución- se detalló las actividades programadas a cargo de las organizaciones Via Libre, Mhol, Inppares, Prosa, Asociación Civil Amazónica, CHER, entre otras, conformando consorcios en tres subregiones: Norte, Centro Sur y Oriente.  Se discutió que, si bien la sexta ronda sería más incluyente con el tema de la diversidad sexual, aún no se tenía contemplado un efectivo enfoque de derechos desde la comunidad TLGB.

Por su parte, una representante de las mujeres lesbianas, manifestó no incluirlas en esta discusión, si es que para el Fondo Mundial no son visibles. Justamente, la necesidad de una comunidad de trans, lesbianas, gays y bisexuales más fortalecida es clave para una mejor labor de vigilancia de estos proyectos y programas que intervienen con estas poblaciones.

Se explicó la labor de los delegados y asesores comunitarios, del representante de poblaciones vulnerables ante Conamusa y de la Representante de la Mesa de Concertación TLGB (Trans, lesbianas, gays y bisexuales) y TS (Trabajadoras Sexuales), como instancias de referencia para canalizar propuestas y quejas desde la comunidad TLGB ante la ejecución del Fondo Mundial.

Quedó en el tintero del debate, temas como la problemática de las promotoras y promotores de pares, la homofóbia del Ministerio de Salud –expresada en la prohibición de la temática gay en la campaña TU PREVIHENES-, y la formación de una comunidad TLGB más vigilante en la selva y la sierra del país. Sin duda, temas que serán tratados en los próximos conversatorios que vienen siendo programados por la Red Peruana TLGB.

Lima, Red Peruana TLGB (30/08/2008).

Polémica sobre aborto retorna al escenario político mexicano

La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de México comenzó a analizar, esta semana, la constitucionalidad de la descriminalización del aborto vigente en la capital mexicana desde abril de 2007. La Corte recibió decenas de posiciones a favor y en contra de la medida y sigue sufriendo presiones de la Iglesia Católica.

El domingo (24), un mensaje del presidente de la Conferencia del Episcopado de México, Carlos Aguiar, fue transmitida por una cadena de televisión lo que endureció la polarización del escenario político del país. El Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, criticó la actitud de la Iglesia y afirmó que sería una barbaridad jurídica nunca antes vista en el país dar marcha atrás a una ley que entró en vigencia el año pasado.

Para que la ley sea derogada, son necesarios ocho votos de los 11 ministros de la Corte. La ley en vigencia permite el aborto durante las primeras 12 semanas de gestación; pero, si fuese derogada, las mujeres que interrumpan su embarazo recibirán penas de tres a seis meses de cárcel.

El documento que propone la prisión de mujeres que realicen abortos fue presentado por el Ministro del máximo órgano de justicia, Sergio Aguirre. Además de la detención de las mujeres, también quedarían invalidadas las reformas del Código Penal y la Ley de Salud del DF que reconoce el derecho de las mujeres a resolver sobre su propio cuerpo.

Legisladores de la Ciudad de México organizaron una protesta en uno de los mayores presidios para mujeres de la capital con el lema “Ni una sola mujer más encarcelada por haber ejercido el derecho de decidir sobre su cuerpo”. En el resto del país, el aborto es permitido en caso de violación sexual, sin embargo, no existe la reglamentación necesaria para garantizar el acceso a este servicio.

Según la organización Católicas por el Derecho de Decidir, entidad a favor de la ley, desde el 27 de abril de 2007, un total de 12.262 mujeres de 18 a 29 años de clase media y baja, interrumpieron su embarazo en alguna de las 12 clínicas que ofrecen este servicio. Otras 14 mil desistieron después de pedir información en las clínicas. La organización está elaborando un estudio sobre los resultados obtenidos por la ley.

Entre 1990 y 2005, una media de 13 mujeres moría por año por practicar abortos clandestinos solamente en la Ciudad de México, de acuerdo con organizaciones a favor del aborto, mientras que la ultraconservadora Provida asegura que eran solamente ocho por año. Desde abril del año pasado, sólo una joven de 16 años murió a causa de un aborto.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la asociación civil Ipas y el Colegio de Bioética, las restricciones legales al aborto aumentan el número de muertes maternas en relación con los lugares donde la práctica es legalizada. Los datos del Colegio de Bioética de México revelaron que, de 1990 a 2005, Puebla, el estado de México, Chiapas, Guerrero y Veracruz fueron los cinco lugares del país que concentraron casi el 60% de las muertes por abortos. La mayoría se realizaron en condiciones insalubres, porque sólo en el Distrito Federal el aborto está legalizado.

Adital
Traducción: Daniel Barrantes –
barrantes.daniel@gmail.com

Guía de apoyo para facilitadores y facilitadoras Concertando Diversidades

Esta Guía de Apoyo para Facilitadores/as de Talleres complementa el documento de Estrategia Educativa. Ambos textos brindan herramientas que permiten familiarizarse con conceptos claves, facilitar la discusión y orientar el análisis de la temática de una manera fácil y amena.

Esta Guía no sólo desarrolla conceptos, sino que aporta desde la vivencia cotidiana, al recoger en el análisis, testimonios de activistas, líderes de comunidades, funcionarios municipales y autoridades; que fueron obtenidos en la primera etapa del Proyecto “Concertando Diversidades”. De esta manera, los conceptos se conectan con la dimensión humana y cotidiana. Nuestro reconocimiento a quienes han tenido la generosidad de compartir sus vivencias, reflexiones, dudas y contradicciones. A todos y todas, muchas gracias por el tiempo dedicado y por confiar en el equipo de PROMSEX.
 

guiaconcertandodiversidades.pdf
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Serenazgo de la Municipalidad de Lima recibe taller de sensibilización sobre derechos de la comunidad LGBT

El Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivo, Promsex y el Instituto Runa de Desarrollo y Estudios sobre Género realizaron el viernes 8 de agosto un taller de sensibilización con el personal de Serenazgo de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Los integrantes de serenazgo habían sido diagnosticados por un estudio que realizó Runa el 2007 (Realidades invisibles: violencia contra travestis, transexuales y transgéneros que ejercen comercio sexual en la ciudad de Lima) como los principales perpetradores de violencia hacia personas trans en estado de prostitución. 

En ese sentido, este taller, y el que se realizará el 15 de agosto con otro grupo de serenos, es el primer paso importante para erradicar los prejuicios y la ignorancia que lleva a servidores públicos cuyo fin es la protección de la población, a vulnerar a la misma población a la cual deben proteger.

Previamente se realizó con éxito un taller de sensibilización con los funcionarios de la Municipalidad Metropolitana de Lima. De esta manera se busca que exista una confluencia entre quienes establecen las directrices de acción del personal de seguridad ciudadana y los mismos miembros ejecutores de las acciones de seguridad. A través de este trabajo de incidencia se espera contribuir a erradicar la violencia hacia las personas travestis, transexuales y transgénero que sufren día a día la persecusión y la marginación.

Instituto Runa.

El país del silencio

Guatemala es el segundo país del mundo –le sigue a la Federación Rusa– donde más mujeres mueren por ser mujeres. Y la tasa de mortalidad sigue en ascenso. Cuáles son los esfuerzos del movimiento de derechos humanos por justicia, los obstáculos para investigar y visibilizar estos crímenes y los pros y los contras de una nueva ley que denuncia el caso con todas las letras: feminicidio.

Por María Mansilla

“Yo pensé: ‘Ahora que gané este premio, puede ser que me lo publiquen’”, cuenta Walter Astrada, el fotógrafo que estuvo detrás de las fotos que ilustran esta nota. Astrada es argentino, se radicó en Centroamérica para trabajar para la agencia AP (Asociated Press). Cuando se enteró que Guatemala tiene un triste record en lo que a asesinatos de mujeres respecta, viajó por cuenta propia a documentarlo. Astrada imaginaba que quizás por falta de buen material periodístico los medios no denuncian que la cantidad de guatemaltecas muertas se triplicó en los últimos años, que las principales víctimas son chicas jóvenes y cada vez más adolescentes y que la impunidad en ese país descansa en el 99%.

Su trabajo se dirigía de algún modo a cubrir esa falta. Sin embargo nadie se mostró muy interesado por este documento. “Nadie me dio una razón lógica de por qué no publicar –dice Astrada sobre lo que le pasó con el material de su serie “Violencia contra mujeres”–. Los editores a los que contacté argumentan que las imágenes son muy fuertes. Y sí, hay imágenes fuertes, pero hay otras que no son tan fuertes. Lo fuerte es lo que está ocurriendo.”

 

 

La realidad que esas imágenes delatan y el compromiso de su toma le permitieron ser nominado recientemente a los premios Nuevo Periodismo Iberoamericano, de la fundación de García Márquez. El año pasado ganó el prestigioso World Press Photo y las seleccionaron para ser proyectadas en el Festival Internacional de Fotoperiodismo de Perpignan, Francia. Hasta ahora le revista Wild publicó algunas y una agencia le consiguió espacio en un medio noruego.

En Guatemala, acordó no difundirlas sin autorización por seguridad de sobrevivientes y familiares de las víctimas. Porque allí, la mayoría de las víctimas encuentra al verdugo dentro de sus casas y en sus barrios. Claro que las comparaciones son antipáticas y todas las vidas valen por igual, pero esta puede ser la diferencia, según analistas internacionales, entre la invisibilidad de ésta en relación con la matanza de la ciudad fronteriza mexicana Ciudad Juárez, donde los que asesinan pertenecen a mafias con una mística casi “cinematográfica”. Paradójicamente, esa misma palabra, “cinematográfica”, es la que esgimen los editores de revistas con papel de lujo cuando se disponen a contar historias de pobreza y miseria. En Ciudad Juárez en los últimos 10 años asesinaron a unas 500 mujeres. La misma cantidad muere por año en Guatemala, un país chiquito, que tiene 13 millones de habitantes, un poco menos que la Ciudad de Buenos Aires y su conurbano juntos.

 

Guatemala es la capital de un mapa mucho más grande que dibuja el genocidio de mujeres en América Latina. Luego de 36 años de guerra civil, el país cayó en el desmadre. La tasa de impunidad es obscena; el sistema público cuenta con 20.000 policías y existen más de 100.000 agentes de seguridad privada; por supuesto, el debate sobre la seguridad de las y los ciudadanos dominó las propuestas de las elecciones presidenciales de noviembre pasado. Es el único país del mundo donde se ha formado un organismo como el Cicig, Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, de cooperación entre la comunidad extranjera y el Estado local. Lo que está en ruinas en el paraíso maya es su sistema de justicia: los responsables del conflicto armado interno que provocó la muerte de 200.000 personas, 50.000 desapariciones y 1 millón de desplazados no sólo nunca fueron juzgados sino que muchos ocupan cargos en instituciones estatales. La firma de la paz, en 1996, trajo algo de oxígeno pero no erradicó una vieja práctica legitimada por la dictadura: la violencia contra las mujeres -que durante la guerra civil estaba sistematizada hacia las de comunidades indígenas y las detenidas políticas, principalmente-.

LLOVIERON FLORES

 Quizá de tanto enterrar a sus pares bajo coronas de margaritas, cuando en abril se aprobó una la nueva ley contra la violencia de género las integrantes del movimiento de mujeres de Guatemala arrojaron pétalos al cielo. Llovieron flores al escuchar el okay a la legislación que por fin contempla estos crímenes, por primera vez, como feminicidios, como “el asesinato de una mujer en el marco de relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres”, y establece penas que se pagan con hasta 50 años de cárcel. Tipifica delitos como violencia económica y violencia psicológica. Exige la apertura de fiscalías especiales y hogares para contener a las víctimas. Incluso hay un castigo para los que se resisten a que sus mujeres usen métodos anticonceptivos. Hasta entonces, para la vieja norma el estupro no se podía juzgar a menos que la niña demostrase no haber provocado el encuentro sexual, sólo se podían hacer denuncias por violencia física si las marcas en el cuerpo duraban más de diez días y pasajes por el estilo.
 

 

“Las ONG en Guatemala han reaccionado de manera mezclada. Nuestra reflexión interna aún no ha terminado –cuenta a Las12 Sebastián Elgueta, investigador del Equipo Centroamérica de Amnistía Internacional, autor del informe Ni protección ni justicia: homicidio de mujeres–. La ley tiene aspectos positivos, y es que pone el término violencia de género y le eleva el perfil, incluye apoyo integral para sobrevivientes, asistencia legal para víctimas y el compromiso de proveer financiamiento para estas iniciativas. Pero en términos del procedimiento penal, la ley anterior era bastante comprensible para asegurar la persecución de los responsables de asesinar mujeres. Nosotros identificamos que casi nadie era llevado delante de la Justicia no por falta de un marco legal adecuado, sino por una falta de iniciativa por parte de policías pero más que todo de fiscales, que son quienes investigan estos crímenes, y también por una actitud de discriminación hacia las instituciones estatales que tienen que ver. La ley es una señal positiva pero no es la rectificación de esas limitaciones institucionales.”

ANDATE QUE TE AVISAMOS

Las muertes de mujeres aumentan en Guatemala mientras las sentencias judiciales disminuyen. Además de morir por un disparo o herida de arma blanca, cada vez es mayor la cantidad de asesinadas por estrangulamiento, “uno de los indicadores de extrema violencia, cuyo fin no sólo es causar la muerte sino hacer sufrir a la persona antes de morir”, alerta el informe de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) de ese país. Detalla: “La mayoría de los crímenes ocurren entre las 6 de la tarde y las 11 de la noche, cuando el hombre suele estar en la casa”. La PDH, a través de su Defensoría de la Mujer, quiso explicar y entender todo esto. Por eso se dispuso a investigar los expedientes acumulados por la Policía Civil Nacional en un período de tres años (2003 y 2005) para estudiar los casos y evaluar su seguimiento. El documento resultante transcribe y acota anotaciones de la Policía Nacional Civil: “1612 casos son consecuencia del consumo de alcohol, en 155 son celos y en 26, drogas. No deja de sorprender que en 259 ocasiones se mencione que el crimen fue cometido en ‘estado normal’”. La principal hipótesis de la PDH subraya como causa más frecuente de los homicidios la discriminación por género.

 

“La mayoría de los casos de muerte violenta de mujeres no son investigados; en los que sí, la investigación no se realiza de manera eficiente. Las autoridades no manejan eficientemente la escena del crimen, en muchos casos se justifica el no investigar con la estigmatización de las víctimas, culpando a las mujeres por lo sucedido, desacreditándolas, especulando su participación en una ‘mara’ (pandilla juvenil), por tener algún tatuaje en el cuerpo o calificándolas de sexo servidoras, si llevan las uñas pintadas y minifalda”, se lee en el informe. A pesar de las buenas intenciones y de haber sido creada para tareas como ésta, en la Procuraduría guatemalteca tuvieron que dejar trunca la pesquisa por imposibilidad de acceder a documentos clave.

Al fotógrafo Walter Astrada le pasó algo similar. Con los (no muchos) euros que recibió luego de obtener el World Press decidió insistir, volver a Guatemala para profundizar su trabajo. Pero sus contactos, sus fuentes, no estuvieron tan generosos; ya no podía colarse en cualquier lado desde que sus fotos, su denuncia, se había hecho conocida con un premio internacional. “En Guatemala sintieron que estaba hablando mal de su país”, dice Astrada, también reconocido por su ensayo sobre travestis paraguayas. La primera vez fue más fácil: “Llegué al cuerpo de bomberos –recuerda–. Ellos tienen un departamento de prensa que se encarga de avisar a los medios cuando aparece algún cuerpo u ocurrió algún accidente. Pero claro: los bomberos avisaban a los que consideraban más de su palo… Así que, para tener mejor vínculo con ellos, el primer tiempo me quedaba con ellos hablando, comíamos juntos, me quedé a dormir ahí. Hasta que me dijeron: ‘Andate que te avisamos’. Sintieron que no estaba jugando sino que de verdad estaba haciendo un trabajo serio”.

En un contexto en el que las garantías individuales casi no existen, la tarea de las y los defensores de los derechos humanos básicos se transforma en una aventura de alto riesgo. “El movimiento de mujeres hace un enorme esfuerzo, trabaja en condiciones arriesgadas, arriesgándose a que las maten –asegura el investigador de Amnesty–. El esfuerzo de las organizaciones locales ha logrado que se incremente el número de fiscales dedicados a la investigación, ha puesto de relieve el tema y hecho que se lo tome en serio.” Elgueta también subraya que el empeño de las ONG permitió que más mujeres se animen a denunciar, que se documenten mejor los casos, que se repudien las actitudes discriminatorias de las autoridades. Algunas organizaciones acompañan como querellantes a las víctimas. “Estos son los primeros pasos a dar antes de esperar resultados concretos.”

PAPELES AL DIA

“El turista normal nunca se ve involucrado en crímenes que hacen noticia debido a que los móviles de estos crímenes no suelen ser más que un robo o atraco”, aclaran varios sitios de Internet que promueven pasear por Guatemala. Por otro lado, en una trampa retórica el Estado hecha edulcorante a su mala imagen y adhiere desde hace varios años a los tratados internacionales más progresistas relacionados con la eliminación de violencia de género y la discriminación racial, con los derechos de los pueblos indígenas. Desde el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Cedaw) no se privaron de enfatizar su preocupación por el “escaso empeño demostrado en realizar investigaciones a fondo, la ausencia de medidas para la protección de los testigos, las víctimas y sus familiares y la falta de información y de datos sobre los casos, las causas de la violencia y el perfil de las víctimas”.

Norma Cruz estuvo del otro lado del mostrador, fue testigo del escaso empeño puesto en las investigaciones y de muchas de estas omisiones. Es la Susana Trimarco guatemalteca: su militancia comenzó cuando su ex pareja atacó sexualmente a su hija, entonces, encima, menor de edad. Hoy Cruz preside la Fundación Sobrevivientes, que cobija a víctimas y sobrevivientes y acompaña en los procesos judiciales, ya que la mayoría de los familiares no puede pagar un abogado. “Es duro ver que el violador o el asesino de tu hija está libre y que presentar una denuncia no sirve para nada. Es incluso peor: acusar a los autores es peligroso, porque muchas veces te amenazan a ti”, denunció públicamente.

Las mujeres que tejen el martirologio de la violencia de género en Guatemala son criollas, mayas, negras, garifunas, también murieron salvadoreñas y otras exiliadas económicas de países cercanos. Como Mayra Gutiérrez, académica integrante del movimiento de mujeres, que sigue desaparecida desde el 2000 y la policía asegura que fue víctima de un “crimen pasional”. Bárbara Ford, monja estadounidense, es otra de sus mártires: tenía 62 años cuando le dispararon, participaba de programas de salud mental para víctimas del conflicto armado. Alba España vivió ocho años, sus vecinos lincharon a sus victimarios cuando encontraron su cadáver en un descampado. Orquídea Jeannette Palencia de Luna estaba casada, tenía tres hijos, vendía tortillas, el hombre que le disparó era un viejo conocido y estaba enojado porque un “coyote” pariente de Orquídea no lo ayudó a cruzar ilegalmente la frontera.

Los medios de comunicación guatemaltecos dicen poco y nada sobre el tema. Apenas comparten nombre de la persona asesinada, y casi nunca cubren de manera sostenida la investigación judicial. “La ocupación de la víctima es un dato que contribuye a dignificar su muerte, ya que se comunica cuáles fueron sus aportes a la vida social, política y cultural de su país”, entienden en el Centro de Reportes Informativos sobre Guatemala ( Cerigua), agencia alternativa de información que durante cinco años monitoreó cómo los principales diarios cubren el tema. “Las declaraciones de las personas cercanas a las mujeres asesinadas son claves para reivindicar su vida; en raras oportunidades se les da espacio a las familias para reclamar justicia o para que den a conocer el trato que las autoridades le dan a la investigación.”

“Abordar el contexto social y político en el que se presentan los casos contribuiría a que la población tome conciencia de la situación que se vive en el país; la prensa no pone de manifiesto el círculo vicioso de la violencia de género y cómo afectó el entorno de la afectada, tampoco muestra objetivamente el perfil que retrate la conducta de los victimarios”, explica el documento de Cerigua.

Es más: en muchos países latinoamericanos que no cuentan con estadísticas oficiales de los asesinatos contra mujeres, los informes sombra del tercer sector se basan en los casos publicados en los diarios. Con todo esto, “los medios monitoreados están faltando a compromisos asumidos por el Estado guatemalteco en el ámbito internacional, en materia de derechos humanos, derechos de las mujeres y promoción de nuevas formas de comunicación y de información. Esta tendencia informativa genera percepciones exacerbadas sobre la violencia, afecta la participación social de las guatemaltecas e inhibe su desarrollo”.

Cada una de las historias es muy triste, incomprensible, insoportable. Entre ellas, la de María Isabel Veliz Franco se convirtió en estandarte. Cansada de la indiferencia de la justicia nacional, su inagotable mamá fue escuchada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la de su hija fue el primero de todos estos casos en acceder a esta organización extranjera. María Isabel Veliz Franco tenía 15 años cuando la violaron, la estrangularon, le cortaron el pelo y se lo tiñeron de rojo, le ataron los pies y las muñecas con alambres de púa. Su familia se enteró del asesinato y volvió a verla, sin vida, en un flash informativo de la televisión.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-4312-2008-08-16.html

Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes (CIDJ), se estudiará en Universidad de San Marcos en Lima-Perú

Adelantándose a las celebraciones por el Día Internacional de la Juventud, el 8 de agosto de 2008, en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, el presidente de la Internacional Juvenil (IJ), Abog. Christian Pardo Reyes, presentó un proyecto para iniciar el curso “Derecho de los Jóvenes” en donde se estudiarán importantes temas como la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes (CIDJ), las normas que consideran la participación de los jóvenes en asuntos públicos (DIEZMO JUVENIL), la Ley Universitaria , la Ley del Consejo Nacional de la Juventud (CONAJU), la de Medio Pasaje, entre otros.

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Argentina: Solidaridad con La Revuelta, y con Ruth Zurbriggen

Las compañeras de la Colectiva Feminista La Revuelta, han sido agredidas desde los medios de comunicación de Neuquén, y también desde los paredones de la ciudad, con leyendas agraviantes hacia una de sus integrantes, Ruth Zurbriggen.

Las modalidades con que las descalificó un periodista Carlos Eguía -quien en el mismo espacio radial (Contra Fuego) atacó también a Valeria Flores, de la colectiva Fugitivas del Desierto, con quien también nos solidarizamos- y el mismo tono usado en los paredones de la ciudad en la que está por comenzar el Encuentro Nacional de Mujeres, hacen pensar que no son hechos aislados sino una vez más la cruzada fundamentalista que en los últimos encuentros, han venido atacando de diferentes modos al movimientos de mujeres y a sus demandas.

Ruth Zurbriggen es una luchadora feminista, reconocida por sus aportes teóricos y prácticos a los esfuerzos por crear una nueva cultura política, antipatriarcal, anticapitalista, que avance hacia la crítica de todas las opresiones. Como integrante de La Revuelta, es parte también de nuestra red Feministas Inconvenientes, y participa de la Coordinación Nacional de la Campaña por el Derecho al Aborto.

Las Feministas Inconvenientes sabemos que los que atacan  tienen miedo de los encuentros de mujeres, tienen miedo de las prácticas feministas, tienen miedo de que se pierdan los privilegios construidos por el patriarcado y reforzado por los fundamentalismos, para sostener la domesticación y el disciplinamiento de los cuerpos de las mujeres.

Las Feministas Inconvenientes sabemos que con amenazas no nos van a callar. Por eso llamamos a denunciar estas acciones, con las que se pretende empañar los debates del encuentro, y al mismo tiempo golpear a algunas de las referentes de las luchas feministas en el país.

Como Feministas Inconvenientes, alertamos sobre los riesgos del silencio, cuando de amenazas se trata, en un país en el que la impunidad, hace estragos en la conciencia colectiva.

Como Feministas Inconvenientes, decimos que nuestra solidaridad, será extender la revuelta de las mujeres, como parte de las posibles y necesarias revueltas frente a todas las opresiones, la insubordinación frente a los poderes que apelan a la violencia para generar obediencia, el escrache a los voceros de los discursos inquisitoriales, y la alegría de celebrar en el encuentro, nuestras batallas inconvenientes, por todas las libertades.
 
Feministas Inconvenientes – 14 de agosto de 2008

Para dominicanas hablar de sexo es de vida o muerte

Nueva York en alerta por aumento de enfermedades de transmisión sexual
Para las mujeres dominicanas, hablar de sexo se ha convertido en un tema de vida o muerte, no de amor.
La salud sexual de las mujeres dominicanas en Nueva York y en República Dominicana ha tomado relevancia, ya que según estudios, El Caribe está en segundo lugar en número casos de VIH/sida en el mundo, después del África subsahariana, y en la región, República Dominicana está en segundo lugar después de Haití.

En Nueva York, si se tiene en cuenta que hoy más mujeres que hombres están emigrando de República Dominicana a Nueva York, la salud sexual de estas mujeres, su atención médica y la planificación de embarazos y abortos son cruciales.

Para la mujer dominicana, estar enamorada, casada o con una pareja estable dejó de ser la clave para protegerse del VIH/sida y otras enfermedades venéreas, según revela un nuevo estudio hecho por el instituto Margarte Center International, la división internacional de Planned Parenthood de Nueva York, que se publicara en otoño.

Un total de 22 mujeres en Santo Domingo, la capital dominicana, y 12 en Washington Heights relataron sus experiencias sexuales a los autores del estudio titulado “Con un pie en dos islas: La salud sexual y reproductiva de las mujeres dominicanas de Santo Domingo y la ciudad de Nueva York”.

Entre los factores que determinan el comportamiento sexual de las dominicanas se halla su situación económica, la migración, la tradición de automedicarse, el machismo, y el sistema de salud, según el estudio.

“Los hombres hispanos no son fieles, están con todas, la responsabilidad de cuidarnos está en nosotras”, asegura Dana, una joven dominicana de 16 años de Washington Heights.

“Las mujeres se enamoran y piensan que van a estar bien, después es que las sorpresas salen al aire. O es un embarazo o es una enfermedad”, agrega Emily, de 18 años.

Según el estudio, las mujeres dominicanas, tanto en Santo Domingo como Nueva York, no usan condón con su pareja por miedo a insinuar que ha habido infidelidad, dando paso a la transmisión de enfermedades venéreas y a embarazos no planificados. La razón por la que las mujeres no exigen el uso del condón en Santo Domingo es por miedo a perder el apoyo financiero de su pareja que vive en Nueva York. En Nueva York, el problema es no saber como traer el tema de conversación.

María Jaca, coordinadora del programa de prevención del sida para El Centro de Desarrollo de la Mujer Dominicana en Washington Heights, explica que las mujeres no saben como introducir la información que tienen a la vida de pareja. Por eso, su programa de promotora de salud en el barrio, consiste en ir de casa en casa, reuniendo a mujeres para educarlas en cómo usar el condón.

“Lo importante es dialogar con el compañero y siempre la mujer debe saber si tiene sida o no para poder exigir que su pareja se haga la prueba”, asegura Jaca.

En la ciudad de Nueva York, hay más de 100,000 personas viviendo con VIH y la epidemía está creciendo entre las mujeres, las cuales representan un tercio de los nuevos casos de sida, según cifras del Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad de Nueva York. Más de un 80% de los nuevos diagnósticos de sida y muertes se dan entre afroamericanos e hispanos.

Para Roselys Casado, quien trabaja en la farmacia Uptown Chemists del Alto Manhattan, donde se concentra una alta población dominicana, el uso de condón es indispensable “más por las enfermedades que por el embarazo”. Sin embargo, las cifras de embarazos juveniles en la ciudad de Nueva York son alarmantes.

En Nueva York, 1 de cada 5 jóvenes de El Bronx queda embarazada, 1 de cada 7 en Lower East Side, y 1 de cada 12 en Manhattan, según reveló la conductora de la investigación, Haydee Morales, de Planned Parenthood, una institución que da servicios de salud sexual en sus tres centros de salud en la ciudad.

Casado revela que el plan B o píldora de emergencia, que se puede comprar en las farmacias de la ciudad sin prescripción si se es mayor de 18 años, y previene el embarazo si se toma entre los cinco días siguientes después de tener relaciones, es muy popular.

“Aquí se venden mas píldoras que condones. Ahí es donde me doy cuenta que las jóvenes no se están cuidando”, asegura Casado.

A pesar de que en Nueva York el aborto es legal y monetariamente accesible en hospitales y en centros como los de Planned Parenthood, las mujeres dominicanas están acostumbradas a automedicarse y a recurrir a sus amigas, familiares y conocidas para consejos de salud, antes de acudir a un doctor, según el estudio.

El estudio revela que sólo el 61% las mujeres en República Dominicana usan métodos anticonceptivos y es común el uso de métodos abortivos caseros como “la malta morena”, “hojas de aguacate”, “Mucha Cuaba”, “mascara de mamón”, o la pastilla Cytotec, ya que el aborto es ilegal en la República Dominicana.

“¡Para qué arriesgarse a utilizar métodos inseguros si los servicios están a disposición de las mujeres acá en Nueva York! Hay que saber mezclar lo mejor de los dos mundos”, afirma Morales.

Según el estudio, la razón por la que las mujeres dominicanas no están accediendo a los servicios gratuitos o a muy bajo costo proporcionados en la ciudad de Nueva York, es que no se sienten a gusto recibiendo servicios cuando son indocumentadas y por la barrera del idioma.

Pero también hay otros factores.

“La mujer está acostumbrada a cuidar de toda su familia excepto a ella misma”, revela Elys Vázquez, directora del programa Latinas por la Salud de la Comisión Latina sobre el Sida.

Cynthia Areas, de 27 años y con dos hijos, dice que prefiere ir a los hospitales del barrio en caso de que necesite algo y explica que el problema de las dominicanas es que ponen las necesidades de sus hombres por encima de las suyas propias.

“Las mujeres dominicanas alaban a sus hombres. Hacen todo lo necesario para estar con ellos, ese es el problema”, revela.

Algunas jóvenes dominicanas creen que el problema de acceso a los servicios no es por falta de información ni dependencia al hombre. El problema es la cultura.

“Yo no voy a las clínicas por miedo a encontrarme con alguna amiga de mi mamá. En nuestra cultura se espera que lleguemos vírgenes al matrimonio”, confiesa Emily.

Editorial en página 28.

Carmen Alarcón/EDLP | 2008-08-15 | El Diario NY
carmen.alarcon@eldiariony.com

Argentina: Asociación médica informó sobre anticoncepción de emergencia

La anticoncepción de emergencia (AHE) inhibe el proceso reproductivo antes de que ocurra la fecundación. No existen evidencias científicas que afirmen que este método actúe impidiendo la implantación.
 
Según la Organización  Mundial de la Salud, la anticoncepción de emergencia consiste en métodos anticonceptivos que pueden ser utilizados después de una relación sexual no protegida para prevenir un embarazo no deseado.

La  anticoncepción  Hormonal de Emergencia es un método seguro, efectivo y simple de utilizar para la mayoría de aquellas mujeres que pudieran necesitarlas. En este sentido la OMS le otorgó, en los Criterios de Elegibilidad, categoría 1 ya que no posee contraindicaciones para su uso.

La anticoncepción de emergencia no interrumpe un embarazo. Si la mujer ya está embarazada, la AHE no ejercerá ningún daño sobre el embrión en formación.

La anticoncepción de emergencia fue desarrollada en un primer momento como un método para prevenir el embarazo después de una violación. Actualmente  es empleado para prevenir embarazos no deseados como consecuencia de una relación sexual sin protección o por falla del método anticonceptivo utilizado.

Esto contribuye a solucionar problemas relacionados con la salud sexual y reproductiva si se tiene en cuenta que dichos embarazos no planificados concluyen muchas veces en abortos en condiciones de riesgo.

En noviembre de 1999, el Comité de Expertos de la OMS en Medicamentos Esenciales incorporó a ambos métodos (Yuzpe y de Gestágeno solo-levonorgestrel) en  la lista de Drogas Esenciales. Ésta consiste en un listado de aquellos medicamentos “que  sirven para satisfacer las necesidades de atención de la salud de la mayoría de la población, por consiguiente deben hallarse disponibles en todo momento, en las cantidades adecuadas, en las formas farmacéuticas que se requiera y a un precio asequible para las personas y la comunidad”.

Actualmente se hallan disponibles en más de 40 países incluyendo España Italia, Francia, Holanda, Brasil, Austria, Estados Unidos y en muchos de ellos forman parte de los Programas de Salud Reproductiva. En Francia, Gran Bretaña, Holanda y Estados Unidos, entre otros,  la AHE es de venta libre.

Para comprender  el mecanismo de acción de la AHE es necesario entender que la fertilización en los humanos no es un proceso eficiente. Idealmente cuando el coito se realiza durante los días fértiles la probabilidad de fertilización es sólo de un 50% y es posible que mínimas alteraciones en los procesos previos puedan disminuir aún más esas probabilidades. Los días fecundantes del ciclo menstrual son seis, el día de la ovulación y los cinco días previos a la misma, los demás días no lo son. En la  mayoría de los casos los espermatozoides tienen que esperar de uno a cinco días en el tracto genital antes de encontrar el óvulo. Este intervalo proporciona la oportunidad de actuar para interferir con la migración y la función del esperma y/o con el proceso de ovulación.

Indicaciones: relaciones sexuales no protegidas, uso incorrecto o accidente en el uso de un método anticonceptivo y violaciones.

Dosis: levonorgestrel (progestínico) 0.75 mg. En dos dosis con un intervalo de 12 horas o una sola dosis de 1,5 mg., dentro de las 72 horas posteriores al coito de riesgo.
La OMS evalúa su uso posible hasta el 5º día. La efectividad disminuye a medida que el tiempo transcurre, menos de 24 hs. 95 %., entre las 25-48 hs. 85% y 58% entre las 49 y 72 hs.

Mecanismo de acción de la AHE de levonorgestrel (LNG)

La migración de los espermatozoides en la mujer ocurre en dos fases. En la primera, pocos minutos después del coito, algunos espermatozoides ayudados por contracciones del tracto genital llegan a la trompa de Falopio. En la segunda fase, a lo largo de varios días, los espermatozoides que han sido almacenados en las criptas de cuello uterino migran en grupos sucesivos hacia la trompa. Solamente los de la segunda fase tienen la capacidad de fertilizar. Una vez  capacitados los espermatozoides en el tracto genital no permanecen viables por mucho tiempo en la trompa, es así que para  mantener una población de espermatozoides capacitados en la trompa a la espera del momento de la ovulación es necesario que cohortes frescas de espermatozoides se mantengan migrando desde el cuello del útero a la trompa. Si la AHE-LNG no interfirió en el proceso ovulatorio, ésta actuaría sobre el moco cervical dificultando la migración espermática e impidiendo la fertilización.

La información científica  llevada a cabo hasta el presente proporciona evidencia a favor de la acción pre-fertilización de la AHE y no ofrece evidencia de que impida el embarazo por interferencia con la implantación de los huevos fertilizados.

“La inhibición de la ovulación y el aumento de la viscosidad del moco cervical, son los únicos mecanismos comprobados hasta el momento”.

La  Asociación  Latinoamericana de Investigadores en Reproducción Humana (ALIHR) formuló en el año 2001 una declaración en la cual establece: 

  1. La anticoncepción de emergencia es un método que la población de América Latina necesita a su disposición, como una nueva herramienta para la prevención del embarazo no deseado, en aquellas circunstancias en las cuales los otros métodos no fueron de utilidad.
  2. La anticoncepción de emergencia inhibe el proceso reproductivo antes de que ocurra la fecundación, lo que explica su eficacia anticonceptiva. No existen evidencias científicas que permitan afirmar que la anticoncepción de emergencia actúa impidiendo la implantación.

La OMS en su Boletín informativo de marzo/2005 informa: “Se ha demostrado que las píldoras anticonceptivas de emergencia (AHE) que contienen levonorgestrel previenen la ovulación y que no tienen un efecto detectable sobre el endometrio o en los niveles de progesterona cuando son administrados después de la ovulación. Las AHE no son eficaces una vez que el proceso de implantación se ha iniciado y no provocarán un aborto”.

Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMADA).