El retorno del Ministro

No se trata de una premonición, sino de un hecho que sucederá dentro de pocos meses, cuando el hoy Ministro de Salud, Dr. Oscar Ugarte, regrese a ser nuevamente el ciudadano, el salubrista, el consultor, el integrante de la sociedad civil o, quizás tal vez, el experto sanitario de algún equipo de gobierno del proceso electoral que se avecina.

Al encontrarlo fuera de los ajetreos propio de su cargo, sería muy interesante conocer su versión acerca del por qué la aprobación del protocolo del aborto terapéutico, una medida tan concreta, tan postergada, de absolutamente responsabilidad de su sector y que pondría al país en el rumbo de un Estado de Derecho, tuvo tantos obstáculos para hacerse realidad.

A pesar de las múltiples comisiones que él mismo ha convocado y de los sendos informes que señalan su constitucionalidad, hasta el momento lo único que han habido son retrasos y como broma de mal gusto, los trascendidos periodísticos que él no ha desmentido, señalan que el protocolo estaría sujeto a “consulta ciudadana”. No puedo evitar preguntar, ¿en qué otra medida sanitaria se ha propuesto la necesidad de esta consulta? En ninguna, resultando arbitrario que se aplique para un tema que solo tiene que ver con las mujeres.

Nadie puede decir que el Ministro de Salud tenga una agenda confesional, ni que quienes lo conocemos creamos que sea un hombre retrógrado, cucufato o que represente el pensamiento de los ministros Solari y Carbone (aunque haya sido su viceministro de este último). Lo real es que el Ministro Ugarte, no ha logrado superar muchos de los retrocesos en salud sexual y reproductiva y que se siguen expresando en el desabastecimiento cíclico de métodos anticonceptivos, en el incremento de embarazos en adolescentes y en la cada vez la mayor exposición de las mujeres más pobres a embarazos no deseados y a abortos inseguros.

Es importante señalar que la defensa tardía, declarativa y, porque no decirlo, oportunista de la AOE, no es un indicador suficiente para decir que este Ministro haya defendido la salud sexual y reproductiva, pues su posición nunca se tradujo en medidas concretas para garantizar el acceso no sólo a la anticoncepción oral de emergencia, sino a los distintos métodos anticonceptivos.

Parte de esta inoperancia, es la no aprobación del protocolo de aborto terapéutico y el argumento de “la consideración de la ciudadanía” y la restricción del aborto terapéutico, al riesgo de muerte de la gestante (interpretación antojadiza de la ley y del derecho a la salud), no es casual, pues según algunos transcendidos, este sería uno de los costos para lograr su cometido del aseguramiento universal.

La pregunta clave que el Ministro deberá responder es ¿porque cualquier avance, implica la postergación de los derechos de las mujeres?, ¿hay alguna racionalidad que pueda justificar este dilema? De haberlo, sería interesante conocer cuáles son las argumentaciones y si estas van más allá de la negociación histórica de los derechos de las mujeres.

 

Susana Chávez A.
Directora
PROMSEX
Centro de Promoción y Defensa de los
Derechos Sexuales y Reproductivos

El negro, el cholo y el abusador

Que la violencia cotidiana va in crescendo en nuestro país no es algo reciente. Lo relativamente nuevo es que se exprese cada vez con más intensidad en el mundo infantil y adolescente. Un verdadero termómetro de que estamos mal como sociedad, porque no hemos podido proteger al grupo humano más vulnerable de la brutalidad y del salvajismo de los adultos. Dos casos nos han estallado en la cara como dolorosos ejemplos de la desprotección en la que viven nuestros jóvenes. Clinton, de 13 años y origen provinciano, está tumbado en una cama paralizado por la golpiza que le propinaron sus compañeros de colegio, quienes lo insultaban constantemente llamándolo: serrano, cholo y provinciano. Clinton aún conserva algo de inocencia y se describe a sí mismo como humilde y respetuoso. Una vecina vio cómo tres escolares lo tenían tirado en el suelo y uno lo agarraba a feroces puntapiés, un linchamiento. Su presencia hizo que se detuvieran.

El agresor principal, menor de edad, da su descargo y solloza; afirma que Clinton lo llamaba negro permanentemente y también se sentía insultado. Niega cualquier agresión, la vecina es un testigo clave. Hay quienes afirman que el racismo va amainando en el Perú, no parece ser una realidad en el mundo del serrano ni en el del negro. El testimonio de Clinton deja entender que ese acento andino, tierno para algunos, fastidia y libera odio en los púberes limeños de segunda o tercera generación. No es descabellado pensar que esto se repite en todos los sectores sociales. Al despectivo calificativo de serrano se asocia también pobre, sucio y memo. Produce escalofríos escribir esto, pero es la realidad de nuestros adolescentes citadinos: golpear hasta matar si es posible y una gran inseguridad por su color de piel, por su manera de vestir.

En el espacio femenino la violencia cotidiana está imbricada perversamente con el sexo. El pedófilo y violador Carlos Visalot, atrapado con dificultad y con poco apoyo de las autoridades pertinentes, abusó de 14 niñas pertenecientes a la misma escuela estatal. Les tomó fotos desnudas, las grabó, las tocó, las obligó a tener sexo. Y aunque la expresión provoque náuseas, lo novedoso de todo esto es que las ‘niñas mayores’, de 14 y 15 años proveían de menores al miserable personaje por dinero. No mucha plata, 30 o 50 dólares, también pollo a la brasa. Eran ‘jaladoras’ y además se denigraban por dinero. Explorando su interioridad intuimos que su representación de lo femenino se basa en que el cuerpo, el sexo, el respeto por el otro se supeditan al dinero. También, que la mejor ‘arma’ de una mujer es su aspecto físico, siempre y cuando sea deseado y aprobado por los hombres, pedófilos o no. Cero en valores.

Fuente: http://elcomercio.pe/

El matrimonio entre personas del mismo sexo y la política

Hace tres años realicé junto con mi esposa y nuestro hijo adolescente una mini gira por algunos países latinoamericanos, concretamente estuvimos en Perú, Argentina, Chile y Uruguay. Nos reunimos con los movimientos de homosexuales y transexuales en esos países y también con representantes políticos, estuvimos en los parlamentos y en las universidades e impartimos varias conferencias. Después hice otros viajes a países como Colombia, Venezuela, Educador, México o Costa Rica y de esos viajes saqué la conclusión de que Argentina o México serían los primeros países latinoamericanos en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Entonces parecía imposible pero hoy es una realidad en ambos. Posiblemente le siga, más tarde o más temprano, Uruguay y más adelante poco a poco, le irán sucediendo otros países en los que ahora parece imposible que tal cosa suceda.

También parecía imposible en España hace diez años. Ahora no solo nos podemos casar en igualdad de condiciones con las parejas heterosexuales, adoptar hijos y las lesbianas tenerlos por inseminación artificial, sino que España ha “animado” a otros países, supuestamente más avanzados, como Suecia a aprobar el matrimonio. También se ha aprobado en Portugal. En la actualidad, dicho matrimonio existe ya en cinco países europeos y en otros cinco existen leyes que, con otro nombre, ofrecen casi los mismos derechos. Ese “casi” es, precisamente, el nombre ya que no hay igualdad completa si los derechos se llaman de distinta manera, eso introduce una diferencia pequeña pero sustancial. Queremos los mismos derechos con los mismos nombres. Lo contrario no es igualdad.

La igualdad en democracia es, simplemente, imparable. La igualdad entre los ciudadanos y ciudadanas es la base en la que se asienta la democracia, así que más tarde o más temprano, en democracia la igualdad acaba por llegar, es inevitable. Llega a pesar de que en Latinoamérica la iglesia católica y otras iglesias evangélicas, sufragadas por la extrema derecha norteamericana, están haciendo el máximo esfuerzo para que esto no suceda. En estos momentos la lucha ideológica se está desarrollando no en torno a los temas económicos, como en el pasado, sino en los temas relacionados con el cuerpo y la autonomía personal. En realidad, es la misma lucha con otro nombre. La derecha lo ha entendido, la izquierda tiene que hacerlo. Mediante el control de los cuerpos, especialmente de los cuerpos de las mujeres, la derecha intenta controlar las voluntades y así mantener el statu quo de siempre.

Mediante la formación y el mantenimiento de cuerpos dóciles y alienados se mantienen las clases sociales, las desigualdades económicas, se alientan políticas educativas, sanitarias o demográficas discriminatorias y destinadas a mantener los antiguos privilegios. El derecho al placer sexual, al aborto, a la anticoncepción, a elegir cómo y cuándo morir, a la eutanasia, a los tratamientos paliativos, a la inseminación artificial, a la investigación con células madre y sobre todo, la igualdad entre hombres y mujeres y la destrucción de todos los mitos patriarcales, todo esto no sólo tiene que ver con la igualdad y la libertad, son asuntos que están directamente relacionados con el derecho a la educación universal y gratuita, con el derecho a la sanidad universal y gratuita, con el derecho de todos y todas a vivir vidas dignas y con las mismas oportunidades reales.

Los discursos cambian aunque las necesidades de las personas sean siempre las mismas. Por eso la izquierda tiene que entender que todo lo anterior es importante y que tiene que asumir su defensa como parte de un nuevo discurso de izquierda y no dejar que la derecha domine ese campo ideológicamente, como está ocurriendo en América Latina. En España el presidente Zapatero lo vio claro: aprobó los matrimonios entre personas del mismo sexo, la ley de aborto, la ley de “divorcio express”, la píldora del día después se da en las farmacias sin receta, la ley contra la violencia machista, la ley de paridad entre hombres y mujeres…Y ganó las elecciones después de todo eso.

Ahora en Latinoamérica está pasando, está empezando a pasar. Desde España seguimos con mucha emoción el proceso latinoamericano del que nos sentimos partícipes. Sabemos que es imparable, pero eso no quiere decir que aun no quede mucho sufrimiento, mucha discriminación y desigualdad por combatir. Y después de la igualdad legal, esto es después del matrimonio, el camino no acaba sino que vive un nuevo comienzo. El camino a tomar es aquel que nos tiene que llevar a la desaparición de la homofobia y de la transfobia y eso llevará aun más tiempo pero ya hemos comenzado a andar y nada nos va a parar.

Sobre la autora:

Beatriz Gimeno – Escritora, activista española y ex presidenta de la Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). gimeno.beatriz@gmail.com

Tomado de http://www.ciudadaniasx.org/

La mayoría de latinoamericanos son infieles, concluyó encuesta sobre sexualidad

El 71% de peruanos reconoce haber engañado a su pareja, mientras que en las mujeres el porcentaje se reduce a 50%

El mito de la cigüeña ha sido sepultado. Fue una muerte lenta e inexorable que empezó hace varios años. Inmersos en la era de la inmediatez informativa regida por Internet, no hay niño ni niña que se crea que el ave trae a los bebes desde París o que estos crecen en un huerto de coles. Una nueva manera de mirar la sexualidad se abre paso en Latinoamérica, desde temprana edad.

REVELACIONES

La empresa venezolana Tendencias Digitales realizó una encuesta por Internet a 13 mil hombres y mujeres, mayores de 18 años, de 11 países de América Latina. Fue a pedido del Grupo de Diarios América, uno de cuyos integrantes es El Comercio, y resulta bastante reveladora y demuestra que, pese a una mayor apertura hacia el tema, sigue imperando una suerte de tabú al tiempo de tratar estos temas en familia. Se constató que las fuentes de información más importantes siguen siendo las revistas o las amistades. De sexo se habla muy poco en los hogares latinoamericanos.

SILENCIO EN CASA

La encuesta arroja un promedio regional de 38% que afirma no haber discutido del tema en familia. El Perú aparece como el país más tímido: 45% de los encuestados respondió que se evita hablar del asunto en casa. La falta del diálogo intrafamiliar se refleja en el hecho de que 35% de peruanos declaró que nunca tuvo este tipo de conversación, mientras 36% declara que fue poco o nada satisfactoria.

Para la presidenta de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis, Teresa Ciudad, tomará tiempo abordar sin tapujos estos asuntos: “Los padres de hoy han sido hijos criados bajo un modelo conservador, no es tan fácil cambiar esos engranajes. Creo que recién se dialogará abiertamente con los hijos de quienes hoy son hijos”.

EXPLORACIONES

La encuesta hurgó también en la intimidad y revela que los latinoamericanos inician su vida sexual en la adolescencia (entre los 13 y 15 años). Para mayor exactitud, el 63% sostiene que sus primeras exploraciones fueron mediante la masturbación o a través de besos o caricias, pero “sin llegar a mantener relaciones”. En el Perú el 31% respondió que a esa edad “solo hubo besos y caricias” y 28% refirió “solo masturbación”.

Al preguntarse por la primera relación sexual, las respuestas entre hombres y mujeres difieren. Mientras que a ellos les pareció “agradable” y “placentera”, ellas la recuerdan como “delicada” y “romántica”. Rossina Guerrero, psicóloga de Promsex, explica: “El placer se expropió a las mujeres durante siglos. Por mucho tiempo la sexualidad estuvo vinculada al riesgo, y es que la mayor responsabilidad de la prevención la tiene siempre la mujer”.

INFIELES Y SEDUCTORES

Los hombres y mujeres latinoamericanos son –a decir de la encuesta– infieles, toman la iniciativa ante el juego amoroso, están contentos con su cuerpo, prefieren el sexo nocturno y han tenido un promedio de siete parejas sexuales a lo largo de su vida. Lejos de lo que una larga tradición literaria e histórica ha atribuido a la mujer, los varones son más proclives a la infidelidad. El 71% de peruanos reconoce ser o haber sido infiel, mientras que en las mujeres el porcentaje se reduce a 50%.

“La infidelidad de la mujer es un tema complejo y profundo al que la voz del varón ha dotado, a lo largo de la historia, de significados muy precisos. Pero, más allá de los prejuicios machistas, en la infidelidad, sea de mujeres o de hombres, se juegan muchas otras cosas: el deseo o el sueño de ser otro”, dice la escritora Rosa Montero en su prólogo del libro “Mujeres infieles”.

LA TRISTE REALIDAD

Para la especialista de Tendencias Digitales Ana Goité, “el estudio pone de manifiesto la diferencia entre lo que hombres y mujeres piensan acerca de las relaciones sexuales y lo que realmente viven”.

Los peruanos entrevistados (que comparten el promedio con el resto de latinoamericanos) sostienen que la frecuencia ideal es mantener?? relaciones sexuales 4 veces a la semana, pero en la realidad estas apenas llegan a 2.

El promedio en la región de parejas sexuales que se ha tenido es de 10. Campeones, los brasileños con 12, más tranquilos los peruanos con 7 parejas, como se dijo líneas arriba. Una gran mayoría de peruanos y peruanas (80%) afirma haber mantenido relaciones bajo los efectos del alcohol alguna vez.

Es saludable que la gente pueda expresar y ejercer hoy su sexualidad con más libertad y seguridad. Pero como anota Mario Vargas Llosa, en “La civilización del espectáculo”, la positiva emancipación sexual ha llevado a “la banalización del acto sexual, que, para muchos, sobre todo en las nuevas generaciones, se ha convertido en un deporte o pasatiempo […] Desfoga una necesidad biológica pero no enriquece la vida sensible ni emocional ni estrecha la relación de la pareja más allá del entrevero carnal; en vez de liberar al hombre o a la mujer de la soledad, pasado el acto perentorio y fugaz del amor físico, los devuelve a ella con una inevitable sensación de fracaso y frustración”.

Fuente: http://elcomercio.pe/

El negro, el cholo y el abusador

Que la violencia cotidiana va in crescendo en nuestro país no es algo reciente. Lo relativamente nuevo es que se exprese cada vez con más intensidad en el mundo infantil y adolescente. Un verdadero termómetro de que estamos mal como sociedad, porque no hemos podido proteger al grupo humano más vulnerable de la brutalidad y del salvajismo de los adultos.

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PROMSEX recibe reconocimiento del Consorcio Internacional para la Anticoncepción de Emergencia y de la Sociedad Americana para la Anticoncepción de Emergencia

COMUNICADO DE PRENSA
25 de octubre 2010
Para su publicación inmediata
Nueva York, NY

PROMSEX recibe reconocimiento del Consorcio Internacional para la Anticoncepción de Emergencia y de la Sociedad Americana para la Anticoncepción de Emergencia.

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El peligro de la falta de educación sexual

El ex Relator Especial de ONU sobre el Derecho a la Educación, Vernor Muñoz, presentó su libro sobre Educación Sexual en el marco del Seminario “Más allá de las Metas, Educación”, en Lima. Para el especialista la educación sexual es una materia prácticamente inexistente en la escuela latinoamericana y caribeña.

“La ausencia de una educación sexual planificada, democrática y pluralista constituye de hecho un modelo (por omisión) de educación sexual, de consecuencias notablemente negativas para la vida de las personas, que reproduce acríticamente las prácticas, nociones, valores y actitudes patriarcales, que son fuente de múltiples discriminaciones” señaló en el Informe sobre el derecho humano a la educación sexual integral que presentó a la ONU  en junio.

Estos conceptos se ratificaron plenamente al presentar su libro titulado “Educación sexual, derecho humano. La piedra y el viento” en Lima.  “He comprobado al visitar colegios en distintas partes del mundo que la educación sexual no existe”, afirmó igualmente rotundo. Precisó que “hay intentos muy limitados, que básicamente se concentran en ofrecer una educación biológica, pero que no tienen ninguna base en el ejercicio de los derechos humanos y que por lo tanto tienen un alcance muy limitado”.

El libro reproduce el informe sometido a consideración de la ONU en junio pasado por Muñoz y acompaña éste con el Informe sobre la educación de las niñas presentado por el mismo Relator ante la Comisión de Derechos Humanos, en 2006.

Rodeado de las feministas asistentes al seminario internacional “Más allá de las metas, Educación”, el autor agradeció al Comité Latinoamericano y del Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer, CLADEM, por la decisión de publicar el libro, que de esta manera tendrá mayor divulgación.

Y es que fueron las mujeres las primeras que reclamaron la educación sexual como parte de sus derechos humanos. Muñoz coincide plenamente: “El derecho a la educación sexual es un elemento fundamental de los procesos educativos, y esto solo es posible en una perspectiva de género que rescate la dignidad y los derechos de las mujeres y permita construir masculinidades sensibles y responsables”.

El Informe sobre el derecho humano a la educación sexual integral será sustentado por el sucesor de Muñoz el próximo 25 de octubre en la ONU, pero ya ha habido reacciones: de beneplácito por parte de sectores mayoritarios de la sociedad civil y de rechazo e incluso hostilidad de parte de algunos estados fundamentalistas que privan del derecho a la educación sexual a las mujeres y niñas y a todos sus pobladores de su derecho a una educación sexual integral.

» Descargar Archivo Adjunto: Libro: Educación sexual, derecho humano. La piedra y el viento

Fuente: http://www.educacion-nosexista.org/

La historia en la voz

Karla Lara venía activando en Honduras, su país, por el veto a una ley que prohibía la anticoncepción de emergencia, con sus canciones a favor de los derechos de las mujeres. El entonces presidente Manuel Zelaya vetó esa norma del Congreso. Pocos días después, se produjo el golpe de Estado que llevó de manera decidida a la cantora hondureña al activismo orgánico. Hoy forma parte de Feministas en Resistencia (FER), un espacio que integra el Frente de Resistencia Popular, y también de Artistas en Resistencia. Desde allí, no se cansa de recordar la falta de legitimidad del gobierno de Porfirio Lobo y los niveles cada vez más altos de represión, al punto de que dos de sus compañeras están exiliadas en Venezuela y México, otras tantas en el exilio interno, mientras analizan qué hacer con otras cuatro integrantes de FER, de los sectores populares de Tegucigalpa, que están siendo hostigadas, con serio riesgo para su vida.

En medio de esas graves preocupaciones políticas, Karla también ve los efectos concretos del activismo en su vida. Si en su primer disco, Donde andar, había una sola canción de su autoría, y en el segundo –Antes del Puente– no grabó ninguna creación suya, está en plena elaboración del tercero, al que pensaba ponerle Algo más mío”, porque todas las canciones le pertenecen. “Tengo mi producción, pero como todas las mujeres, he sido muy tímida en sacar lo mío, y en la misma medida en que me voy apropiando de mí, de mi espacio, de mi discurso, de mi autonomía, voy teniendo la certeza de que tengo una historia que contar. Y que si es bueno y demás, pasa por la sujetividad”, describe ese crecimiento. Ahora, tras la colaboración con la artista plástica Patricia Toledo, que imaginó esas canciones en talleres de creación colectiva, está pensando en un nombre diferente: Algo más nuestro.

Con sus temas como carta de presentación, Karla llegó al Encuentro Nacional de Mujeres, que se realizó en Paraná el fin de semana pasado. Cantó en el Festival por el Derecho al Aborto Legal, y en esos pocos días decidió que era hora de hacer pública esa posición también en su país. Empezó por la red social Facebook, donde ya encontró algunas resistencias, con comentarios del tipo: “Me fascina tu música, pero yo estoy por la vida”. Karla sabe que las pioneras pagan costos altos. “En estos días venía pensando si será tiempo de hablar del aborto legal en Honduras. Y pensaba, si a la primera que se le ocurrió decir que había que usar pantalones le fue tan mal como a la primera que se le ocurrió decir que teníamos que votar, y que teníamos derecho a eso, entonces, pues, ser pionera de una bandera así, radical, tiene sus riesgos”, se sonríe con modales suaves. La sonrisa que ilumina la cara y su pelo negro con rulos son el marco de unas manos que no para de mover mientras habla. Claro que tiene presentes algunas diferencias. “Honduras no es Argentina. Vivimos bajo una dictadura. Está el fundamentalismo religioso en el poder. Acá también está la Iglesia, pude ver el neofascismo, con cara y pantalones. Eso te provoca. No estoy diciendo que Argentina es otro planeta, pero allá la cosa está que arde”, apunta. Con el neofascismo se refiere a los hombres que se apostaron con custodia policial frente a las iglesias céntricas de Paraná, para defenderlas de las mujeres.

Karla es cantora, no le gusta definirse como cantautora ni como artista. En los dos casos, piensa que son términos sobredimensionados –“inflados”–, que provocan distancia. Sí se nombra como feminista y claro que defiende la canción política, que impulse los derechos de las mujeres, pero siempre con una búsqueda estética. “Hice canción revolucionaria en los ’80, panfletos. Teníamos un recetario de cómo hacer una bomba molotov hecha canción, con un grupo de El Salvador que se llamaba Cutumay Camones. Pero creo en la búsqueda estética y entonces, ya no quiero hacer el recetario. A veces no te sale, a veces sí, a veces hay poesía”, plantea su búsqueda.

Esa poesía pudo oírse tanto en el Festival por el Derecho al Aborto como en una canción, “Por ser mujer”, que cantó en la mesa de Feministas Latinoamericanas. Desde Tegucigalpa llegó a Paraná sin saber del todo adónde venía. Creía que era una reunión internacional y se encontró con el Encuentro Nacional. “Todo el mundo, las que venimos de Venezuela, de Colombia, estamos impresionadas por la capacidad de convocatoria que tiene el encuentro. El concierto fue muy fuerte, porque había mucha energía de brujas, juntas, y había mucha gente joven. Pero te lo voy a decir con toda la sinceridad del mundo, repetimos el vicio todas, porque no nos oímos –comenta su experiencia–. Te contrasta, porque estás viendo un lugar donde se habla del clímax de toda nuestra discusión del derecho sexual y reproductivo, que es el derecho a decidir un aborto, pero no nos podemos oír entre nosotras. Y te preguntás ¿por qué siempre somos más tolerantes con los hombres que con nosotras mismas?” Karla Lara actúa esta tarde, a las 20, en la empresa recuperada Impa, en la calle Querandíes esquina Rawson, en un Encuentro de Trovadoras y Trovadores por Honduras.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/

¿Y quién toma la iniciativa?

Como ya hemos advertido anteriormente, en la actualidad se están dando cambios interesantes e importantes en la vivencia de la sexualidad, cambios positivos que permiten que más personas disfruten del sexo con menos culpa y más placer.

Sin embargo, cuando se trata de quién debe tener la iniciativa de provocar y/o proponer un encuentro sexual, aún hay varones que piensan que son los únicos con esta capacidad y, frente a una mujer que toma la iniciativa, se sienten incómodos y hasta amenazados en lo que suponen es su rol, lo que  se expresa en la conocida frase “el hombre propone y la mujer dispone”.

Lo cierto es que la pauta social ha establecido que las mujeres no deben expresar sus deseos sexuales de manera libre. El placer sexual y lo femenino ha sido una relación proscrita y castigada socialmente. Por ello es que las mujeres han aprendido a reprimir esta parte de su vida y a tener los mayores problemas para aceptarse como seres sexuados y no sólo como reproductoras.

Por otro lado, los hombres han hecho de lo sexual y del placer parte de su afirmación personal frente a los demás. En ellos, es casi una obligación publicitar sus capacidades amatorias y con ello su rol de buen proveedor de placer.

Pero, en medio de grandes cambios sexuales, las mujeres han comenzado a asumir el ejercicio de su sexualidad como un espacio liberador y ello incluye la posibilidad de inducir un encuentro sexual. Hoy más mujeres se asumen no en un rol pasivo en la experiencia sexual, sino también compartiendo la iniciativa de su realización.

La pregunta es si los hombres están dispuestos a compartir este rol y, aún más, a desterrar viejos mitos que se han asociado a las mujeres con una mayor iniciativa sexual, lo cual por cierto –debemos aceptarlo– es compartido tanto por ellos como por las propias mujeres.

Esta división de roles tan estricta puede ocasionar problemas en el desempeño sexual. Para las mujeres problemas que van desde coitos dolorosos hasta incapacidad para experimentar placer. Y en los hombres, el tener que estar “siempre listos”, sin importar si ello les genera agrado,  puede tener una incidencia sobre la eyaculación precoz, por ejemplo.

Pues en estos tiempos lo más aconsejable es despojarse de los mandatos que restringen y traen sufrimiento y malestar en el campo de la sexualidad. Por ello, les propongo comenzar a hacer la prueba poco a poco, a seducirse y provocarse mutuamente, dándole a ello un significado positivo y de mejora de nuestra vida sexual que tanta falta hace.

*Centro de promoción y defensa de los derechos sexuales y reproductivos

Rossina Guerrero
rossina@promdsr.org

Fuente: http://www.larepublica.pe/

España: “En la educación sexual hay que distinguir entre ideología y ciencia”

Entrevista: Juan José Borrás, Médico Sexólogo, aseor de la OMS y codirector de la Clínica Espill

“En educación sexual damos un paso adelante y dos atrás”, lamenta Juan José Borrás, presidente de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual. Borrás, que en 2000 colaboró con la OMS en el libro Promoción de la Salud Sexual. Recomendaciones para la acción, se confiesa “sorprendido” por la iniciativa de la Generalitat de suspender los cursos de educación sexual tras las críticas recibidas por grupos religiosos ultraconservadores y el arzobispado.

Pregunta. ¿Que atención se presta a la educación sexual?

Respuesta. La educación sexual sigue siendo una asignatura pendiente. Generalmente ha obedecido a impulsos aislados de profesores o AMPA. Se impartían durante un curso o varios y luego caían en el olvido. Se ha ignorado durante mucho tiempo que la educación sexual es básica. Hablar de la dimensión sexual de las personas es tan elemental que cuesta creer que esté aún por consolidarse en los colegios e institutos.

P. El Programa de Intervención en Educación Sexual (PIES), suspendido por el Consell, era un camino en esta dirección.

R. Sí, y es importante porque se trataba de unos cursos basados en el rigor científico y que se ofrecían a todos los centros educativos. No era un parche disperso, sino un contenido sistematizado, trabajado y que se ofertaba de forma global. Además, implicaba a Educación y Sanidad, por lo que contaba con un planteamiento estupendo. Es lamentable que apenas dos años después de haya paralizado.

P. ¿Que opinión tiene del programa?

R. Estuve el año pasado en el congreso de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, en el que se revisaron los resultados del PIES y se destacó su validez a la hora de responder a las demandas que planteaban los chavales.

P. ¿A qué se refiere?

R. Los estudios clásicos de educación sexual coinciden en la idea de que estos programas no se han de centrar únicamente en los contenidos, en soltar una charla y ya está. Un discurso es mejor que nada, pero hay que acompañar la información con un trabajo sobre las actitudes de los chavales. Trabajar con las emociones y estar pendiente de la respuesta concreta del grupo con el que se trabaja. Hay que estar atentos a las cuestiones que surgen y responder a estas necesidades. Y el programa cumplía con todo esto. Mi sorpresa ha sido que se haya paralizado.

P. ¿Qué consecuencias puede tener una suspensión definitiva?

R. Del 21 al 23 de octubre celebramos en Alicante el XV Congreso Latinoamericano de Sexología y Educación Sexual, bajo el lema Por una sexualidad feliz y responsable. Para alcanzarla, es fundamental una educación sexual basada en la ciencia. La educación sexual es la base de una sexualidad feliz y responsable. A mi consulta acuden pacientes con disfunciones sexuales, conflictos de pareja o de género y otros problemas que parten en muchas ocasiones de la mala o de la ausencia total de información recibida y la asunción de falsos mitos. Y esto es un lastre para la calidad de vida de estas personas.

P. ¿A qué tipo de problemas se refiere?

R. En los hombres, por ejemplo, está extendida la inseguridad respecto a su competencia sexual. Me refiero a dudas sobre el tamaño del pene o sobre su precocidad. Todo ello parte de falsas creencias sobre los papeles que deben tener el hombre y la mujer. Por no hablar de conflictos de género. Las parejas tienen más conflictos por los roles de género que por celos o infidelidades.

P. ¿A qué edad debe comenzar la educación sexual? El PIES se impartía a alumnos de tercero de ESO (14-15 años).

R. Debe abarcar a todas las edades. Los aspectos más biológicos llaman la atención a los ocho, nueve y 10 años. Todo lo relacionado con la anatomía, el embarazo, las infecciones… A los 11, 12 o 13 interesan más los aspectos psicológicos y relacionales, como puede ser el enamoramiento, lo que implica la pareja. Y si seguimos avanzando, a los 14, 15 y 16 años les interesan más las cuestiones ligadas a las normas sociales. Qué es adecuado, qué es inadecuado, cuáles son las normas legales. Básicamente, lo relacionado con la concepción que la sociedad tiene relacionada con la sexualidad. Recordemos que vivimos en un contexto social que regula la conducta de las personas.

P. Hay grupos católicos que sostienen que las enfermeras que imparten los cursos no son quiénes para educar a sus hijos. El arzobispado opina que estas clases dan una visión “reduccionista” del ser humano.

R. En estos cursos no se plantea nada más que una educación sexual bajo el principio del respeto de los valores, creencias, ideologías de todas las personas, y centrada en los hechos científicos que son incuestionables.

P. ¿Puede poner ejemplos?

R. Uno clásico es el de la masturbación. Dependiendo de los valores de cada persona puede ser pecado o no. Pero desde la ciencia, lo que tenemos que afirmar, al margen de las creencias de cada uno, es que esta práctica en absoluto perjudica al organismo, ni física ni psicológicamente. Otra cosa son las conductas compulsivas que son negativas en la masturbación y en todo tipo de prácticas. Hay que distinguir claramente entre los valores y los hechos científicos.

P. ¿Está clara esta distinción?

R. Tenemos profesores de matemáticas, lengua… Cada una de las materias las imparte un especialista, pero cuando se trata de educación sexual no sucede siempre lo mismo. En los países nórdicos tienen muy claras estas cosas y los embarazos no deseados, los contagios por enfermedades de transmisión sexual o las tasas de abortos son mucho más bajas que las nuestras. Estos países saben cuáles son los criterios que deben primar, que son los ligados al conocimiento científico. A partir de allí, que cada uno haga o deje de hacer lo que quiera en función de sus creencias. Insisto, no es una cuestión de ideologías, sino de atenernos al conocimiento científico.

P. La institución a la que el arzobispado ha encargado materiales educativos sobre sexualidad aboga por la contención.

R. No he visto estos materiales. Determinados valores pueden ser importantes para quien los practica, pero no se pueden imponer. Además, objetivamente, la contención no aporta salud, es una opción de vida personal. Como tal, respetable, pero no se puede tratar de exportar y mucho menos imponer.

Fuente: http://www.elpais.com/