Opiniones destacadas sobre el aborto

Novedad. Se presenta libro en el que 75 personalidades discuten tema tabú.

Por primera vez, un libro ha conseguido que peruanos de diversas tendencias traten sobre un tema que las autoridades del país prefieren no tocar: el aborto.

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Conformación, funciones y posicionamiento del grupo de trabajo de anticoncepción de emergencia

Desde el año 2002 el Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos y la Asamblea de FLASOG asumieron el compromiso de defender en las Mujeres de América Latina y El Caribe los Derechos Sexuales y Reproductivos de las mujeres, fundando este compromiso en la defensa de la dignidad de las personas, su autonomía y en la lucha por reducir la mortalidad materna, una de las metas del milenio.

No obstante el avance de la anticoncepción en toda el mundo, aún se siguen produciendo embarazos no deseados que son la puerta de entrada al aborto inseguro, patología frecuente y riesgosa que pone en riesgo la integridad de la salud y la vida de las mujeres. El embarazo no deseado reconoce causales, entre las cuales se encuentran el abuso sexual y la falta de acceso a medios anticonceptivos eficaces. A esto habría que agregar que ningún anticonceptivo es 100% eficaz, por lo que existe la posibilidad de falla, y la mujer se enfrente a la posibilidad de un embarazo que no ha planeado.

Frente a la potencial falla de un método anticonceptivo, la probabilidad de un embarazo como producto de una violación o a la falta de uso de un método anticonceptivo cuando ocurrió una relación sexual, la mujer tiene aún una segunda oportunidad, representada por la anticoncepción de emergencia, que le ofrece la posibilidad de evitar un embarazo, en razón de que este anticonceptivo impide la fecundación, por mecanismos que se verá en el texto de este reporte.

Dentro de ese marco, el Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de FLASOG, convocó a expertos de diferentes países de América Latina y El Caribe, con el propósito de Conformar un Grupo de Trabajo que absuelva interrogantes de carácter técnico en relación a la anticoncepción de emergencia y pueda servir de soporte para los pronunciamientos que desde FLASOG se puedan dar, por ser de necesidad o a requerimiento de alguna otra institución o país que así lo solicite.

El Grupo de Trabajo ha sido conformado con la presencia del Presidente del Comité Ejecutivo de nuestra institución y con una amplísima participación de quienes fueron convocados y aquí presentamos su estructura y su posicionamiento. Esperamos que este primer reporte, a colgar además en la página web de FLASOG, sirva para despejar algunas dudas que aún pudieran existir entre los profesionales o entre los tomadores de decisiones frente al tema de la anticoncepción de emergencia.


ConformacionfuncionesGrupodetrabajoAnticoncepcion.pdf
ConformacionfuncionesGrupodetrabajoAnticoncepcion.pdf

Propuesta de estándares regionales para la elaboración de protocolos de atención integral temprana a víctimas de violencia sexual

Dado que la violencia sexual es un problema de salud pública y de derechos humanos y que esta agresión contra la mujer provoca graves consecuencias físicas, mentales y sociales, así como graves secuelas en la vida sexual y reproductiva, el Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de FLASOG ofrece a los lectores de este reporte de consultoría una propuesta de los estándares regionales para la atención de la violencia sexual. El autor de la misma, que cuenta con su amplia experiencia, hizo una extensa consulta bibliográfica y una revisión de los protocolos y guías de manejo a víctimas que se han editado en diferentes países de América Latina y El Caribe –que permite realizar una comparación entre los mismos–, con el propósito de contribuir a unificar criterios en el manejo de este importante problema de salud.

El editor de este reporte quiere agradecer en nombre del Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de FLASOG a los doctores José David Ortiz Mariscal, de México, y Cristiao Rosas, de Brasil, por sus excelentes aportes a esta publicación.

 

Investigaciones e intervenciones sobre violencia sexual desarrolladas en América Latina y El Caribe

La Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología (FLASOG) es una institución sin fines de lucro, que agrupa a las instituciones (sociedades, asociaciones o federaciones) científicas que en América Latina se consagran al proceso de la  Obstetricia y Ginecología.
 
Desde el año 2002, FLASOG ha asumido el compromiso de defender los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres de América Latina, centrando su intervención en los siguientes aspectos:

Derecho a una vida sexual libre de violencia, sin el riesgo de contraer una infección de transmisión sexual (ITS) o de un embarazo no deseado.
Derecho a una maternidad saludable y segura.
Derecho a regular la fecundidad, que incluye la anticoncepción de emergencia.
Derecho a interrumpir el embarazo dentro del marco de la ley en cada país.
Derecho a la información sobre salud sexual y reproductiva.
Derecho al acceso de servicios de salud sexual y reproductiva.

En base a este mandato, y reconociendo que la violencia sexual es un grave problema de vulneración de los derechos humanos, especialmente de las mujeres, y se constituye en un grave problema de  salud pública para la gran mayoría de los países de América Latina y el  Caribe, es que el Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de la FLASOG, con el apoyo de la Oficina Regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA-LACRO), convocó a un concurso para alentar algunas iniciativas que se han implementado o se vienen  implementando para atender, prevenir o erradicar la violencia sexual en la región ó para apoyar a las víctimas de violencia sexual, y que puedan ser compartidas como buenas prácticas que redunden finalmente en la mejora de la calidad de vida y desarrollo de las mujeres de la región.

El objetivo de este concurso fue identificar y otorgar reconocimiento a iniciativas innovadoras en la región de América Latina y El Caribe en el campo de la investigación, diagnóstico situacional, o intervención comunitaria en relación con la atención integral, prevención y erradicación de la violencia sexual contra las mujeres, así como el apoyo a víctimas de violencia sexual.

Para efectos del concurso los/as participantes podían ser organizaciones, grupos de profesionales o personas. Los/as participantes concursaron con una investigación, diagnóstico situacional, o intervención comunitaria realizada en algún país de América Latina y El Caribe orientados a la atención integral de víctimas de violencia sexual en los servicios de salud, acciones educativas y/o sanitarias para la prevención, o acciones de apoyo a víctimas de violencia sexual.

El concurso fue anunciado y difundido a través de las páginas web y bases de correos electrónicos de la FLASOG y de las Sociedades de Ginecología y Obstetricia de los países de América Latina y el Caribe, con la participación de los representantes de cada país en el Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos. Asimismo se comunicó sobre el concurso a diversas instituciones del continente. Se fijó como plazo para la recepción de los trabajos el 15 de octubre de 2010.

Los trabajos recibidos se identificaron por seudónimos utilizados por sus autores/as, que en archivo aparte adjuntaron sus nombres. Cada trabajo fue enviado a un Jurado Calificador compuesto por las doctoras Desireé Mostajo de Bolivia, Diana Galimberti de Argentina, Marina Padilla de Gil de El Salvador, Ruth De León de Panamá y Sandra Vásquez de Argentina.

El Jurado Calificador tuvo el tiempo suficiente para revisar y calificar cada trabajo utilizando un patrón pre-elaborado, sin conocer a los/as autores/as y luego, separadamente, cada integrante envió su dictamen, el mismo que fue procesado conjuntamente con los otros cuatro y dio lugar a un ranking. Fueron recibidos cinco trabajos, los mismos que son publicados en este Reporte en estricto orden de méritos, determinado por el Jurado Calificador, a cuyas integrantes les expresamos nuestro profundo agradecimiento por su invalorable ayuda.

Esperamos que la publicación de estos trabajos no solo sirva para enriquecer el bagaje científico y humanístico en relación a  la violencia contra la mujer, sino que además, estas experiencias puedan ser utilizadas como ejemplo de buenas prácticas a incorporar en el manejo de las víctimas de violencia sexual y como estímulo para reportar todas aquellas iniciativas que se vienen desarrollando en el continente para proteger a las mujeres latinoamericanas.


Buenaspracticasparalaatencionviolenciasexualcontramujeres_1.pdf
investigaacionesviolenciasexualenLAC.pdf
Buenaspracticasparalaatencionviolenciasexualcontramujeres_1.pdf
investigaacionesviolenciasexualenLAC.pdf

Buenas prácticas para la atención de la violencia sexual contra las mujeres

La Organización de las Naciones Unidas (UNO) definió la violencia contra las mujeres como “cualquier acto de violencia basado en género que resulta en daño físico, sexual o psicológico o sufrimiento de las mujeres, incluyendo las amenazas de tales actos, coerción o deprivación arbitraria de la libertad, sea que ocurra en la vida pública o privada”.

Estos actos incluyen abuso sexual contra las niñas, violencia relacionada a la dote, violación que incluye la violación marital y las prácticas tradicionales de abuso contra las mujeres, tales como la mutilación genital femenina. También incluye acoso sexual e intimidación en el trabajo y en la escuela, tráfico de mujeres, prostitución forzada y violencia perpetrada o condonada por el Estado, tal como la violación durante la guerra.

Vivir una vida sexual sin violencia es un derecho humano básico; sin embargo en todos los países la violencia expresada en diversas formas afecta a las mujeres de los diferentes grupos. Las mujeres que se encuentran más desamparadas y las que viven en escenarios de disturbios civiles, conflictos o guerra corren aún mayor riesgo de padecer la violencia. La edad no es una barrera que evita la violencia, puesto que las niñas, las adolescentes y las mujeres adultas pueden sufrir lesiones físicas y sicológicas y, en casos extremos, la muerte. Sin embargo, son las mujeres en edad reproductiva las que quizás afrontan las mayores consecuencias. Si la mujer es víctima de violencia puede sufrir repercusiones que duran toda la vida, y las que padecen abuso durante la niñez corren aún mayores riesgos de convertirse en víctimas durante su edad adulta.

La tolerancia social de la violencia hace difícil que la mujer denuncie el abuso físico y sexual y por tanto la información estadística se hace cuestionable. Por otro lado, los profesionales de la salud, debido a su orientación eminentemente biomédica, no indagan en las mujeres que atienden, no le dan la debida importancia, porque consideran que es un asunto privado y las mujeres que han sido violentadas sexualmente evitan hacer una denuncia por cuanto no confían en los proveedores de salud, ni en los que imparten justicia.

Alrededor del mundo, al menos una mujer de cada tres ha sido agredida o coaccionada sexualmente, o ha sido víctima de alguna otra forma de abuso sexual alguna vez en su vida, y el abusador con frecuencia es un miembro de su propia familia.

Una de las formas más comunes de violencia contra las mujeres es el abuso por parte de sus maridos o parejas íntimas, quienes la ejercen como una forma de control sobre ellas. La coerción sexual existe como un continuo, desde la violación forzada hasta otras formas de presión que empujan a las niñas y mujeres a tener sexo en contra de su voluntad. Para muchas mujeres la iniciación sexual fue un hecho traumático acompañado de fuerza y miedo.

La violencia existe desde siempre, pero recién en las ultimas tres décadas del siglo XX se le empieza a tratar en forma abierta, lo que originó la elaboración de políticas públicas en algunos países luego de las Conferencias de El Cairo y Beijing.

Dado que la violencia sexual es un problema de salud pública y de derechos humanos y que esta agresión contra la mujer provoca graves consecuencias físicas, mentales y sociales, así como graves secuelas en la vida sexual y reproductiva, el Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de FLASOG quiere ofrecer a los lectores de este reporte de consultoría una relación de buenas prácticas en la prestación de servicios para la atención de víctimas de violencia sexual que se están dando en América Latina y El Caribe, no sin antes agradecer a los doctores José David Ortiz Mariscal de México y Cristiao Rosas de Brasil por sus excelentes aportes a esta publicación.


Buenaspracticasparalaatencionviolenciasexualcontramujeres.pdf
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