“La ley actual vulnera derechos de los adolescentes”

Mientras la despenalización de las relaciones sexuales consentidas entre menores de 14 y 18 años se debate para su aprobación o no, la abogada Ana Suárez Farfán, optó por ir al Tribunal Constitucional.

 Han acudido hasta el Tribunal Constitucional (TC)…

Consideramos que el artículo 173, numeral 3 del Código Penal, que penaliza las relaciones sexuales entre menores de 14 y 18 años, atenta contra los derechos constitucionales de todos los adolescentes. Por eso hemos interpuesto una demanda de inconstitucionalidad para dejar sin efecto dicha norma. ¿ A qué derechos se refiere? A la vida, la salud, la integridad, el derecho a la información, al libre desarrollo, entre ellos su sexualidad. Actualmente los adolescentes no tienen la posibilidad de acceder libremente a los servicios de salud sexual y reproductiva, son acusados por violación y  terminan en un reformatorio.

¿Y en qué basan su demanda?
En los efectos nocivos de la norma en cuestión,  como los embarazos no deseados, abortos, enfermedades de transmisión sexual, entre otros.

¿Cuándo daría una respuesta el Tribunal Constitucional?
El proceso es largo, presentamos la demanda de inconstitucionalidad el 3 de abril, firmaron los planillones más de 14 mil jóvenes de Lima, Lambayeque, Tumbes, Tacna, Loreto, etc. Esperamos que se resuelva en diciembre. Lo importante es que el TC se manifieste para erradicar todo tipo de norma que pueda resultar nociva a los derechos de los adolescentes.

Por otro lado, el Congreso debatirá la despenalización…
Es un buen proyecto, pero no es suficiente.¿Qué pasará mañana? Puede hacerse una modificación que al final cambie todo de nuevo. En cambio, si el Tribunal Constitucional se pronuncia no podrían hacer otras modificaciones.

Y si lo logran, ¿qué impacto tendría en los adolescentes?
No solo haría realidad el acceso de ellos a muchos servicios, sino que ayudaría a la posibilidad de crear e implementar políticas públicas vinculadas con la educación sexual integral. Hay docentes que sienten temor  para hablar con sus alumnos sobre sexualidad, creen que estarían” instigando” a que los adolescentes cometan este “delito” de “violación sexual”.

Pero en las escuelas se habla de estos temas…
Sí, pero no se da una educación sexual como hoy en día necesitan los jóvenes. Y no podrán hacerlo si hay normas que les pongan trabas…aparte hay también contradicciones en la misma ley.

¿Cómo cuáles?
El Código Civil permite que  menores de 16 años se puedan casar. Un padre de esa edad puede demandar la tenencia de su hijo…entonces, ¿no se está reconociendo la capacidad de los  adolescentes de ejercer su sexualidad?

¿No hay ningún riesgo si aprueban la despenalización?
Algunos dicen que si se deja sin efecto la norma que penaliza las relaciones sexuales entre menores de 14 y 18 años habrá un libertinaje y  los adolescentes quedarán sin protección…

Hablan del riesgo que podría correr él o la menor…
Pero hay otros artículos que penalizan la seducción y el abuso sexual. Solo pedimos que no se asuma toda relación íntima entre 14 y 18 años como una violación sexual, pues esta  se castiga con la cárcel.

Protección sin castigo

Ha sido una semana intensa respecto al debate que originó la despenalización de las relaciones sexuales consentidas para adolescentes de entre 14 y 18 años.

Entre quienes han opinado están madres y padres de familia, quienes con total legitimidad se preguntan si esta reforma dejaría más expuestos a sus hijas e hijos a una violación sexual, y hasta el momento poco se ha dicho para tratar de calmar estas preocupaciones.

Pero lo que toca preguntarse es si como madre y padre piensan que mediante una ley aprobada el año 2006 que vuelve delincuentes a sus hijas e hijos se va a parar la violencia sexual, o si creen que utilizar esta ley, como se ha hecho, para impedir y castigar relaciones sexuales consentidas, es la mejor manera de educarlos en sexualidad.

Los resultados saltan a la vista. La ley no ha servido para ninguna de las dos razones mencionadas, sino más bien para tener adolescentes injustamente denunciados. La crianza es todo un reto, y seguro que abordar los temas sexuales lo son aún más.

Tomar la medida más dura ha privado a las y los jóvenes de una educación sexual para la toma de decisiones y ha criminalizado la expresión de su sexualidad como parte de su desarrollo humano. Así como están las cosas, debemos aceptar el reto de asumir la responsabilidad de educar en casa y exigir que las escuelas aborden de manera sensible y respetuosa los aspectos para una sexualidad integral.

Y si les preocupa, que el llamado ‘viejo verde’ se aproveche de la joven, pues sepan que actualmente ello no es violación, y el nuevo proyecto de ley, poco explicado, busca también cambiar esto, y que el peso de la ley caiga sobre esa persona. Ahí tienen una razón más para creer que esta sí es una buena propuesta.

Fuente: larepublica.pe

Autoridades en favor de la despenalización de las relaciones sexuales de adolescentes

Nueve compromisos asumieron las autoridades, funcionarios y representantes de diversas organizaciones para mejorar la situación de la salud sexual y reproductiva y la planificación familiar en la región Ucayali con el fin de revertir los índices de embarazos en adolescentes.

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Más de 20 mil personas demandan la aprobación del protocolo nacional de atención del aborto terapéutico

  • Campaña virtual PATAS PERU lanzada por Católicas por el Derecho a Decidir, Demus, Manuela Ramos, Promsex, Flora Tristán y CLADEM-Perú, para la aprobación del protocolo nacional de atención del aborto terapéutico logró la adhesión de más de 20 mil personas en  Facebook.
  • Organizaciones solicitarán adhesiones para Petición dirigida al Presidente Humala exigiendo cumpla con medida contemplada en su plan de gobierno.
  • Aprobación de protocolo ha sido olvidado por más de tres gobiernos perjudicando la vida y la salud de mujeres. Leer más

“Yo tengo derecho”

‘‘Yo tengo derecho” es una de las primeras reflexiones de una persona cuando se ve a sí misma dentro de una estructura social. El contenido concreto de ese “derecho” varía según las circunstancias en la percepción de las personas. Leía hace poco el fascinante libro Nothing to Envy escrito por Barbara Demick, una de las pocas periodistas extranjeras que ha vivido en Corea del Norte.  Allí el “yo tengo derecho” parece reducirse a la aspiración de los habitantes de tener algo que comer, poder desplazarse libremente por su país o poder ver en la televisión algún otro canal que no sea el único canal oficial.

En regiones como América Latina el concepto de democracia es, por cierto, más amplio y rico. La concepción y realidad de la democracia nos sitúa en terrenos muy distintos. Del proceso social emergen definiciones vivas de la democracia en nuestro continente que van más allá de ociosos debates (“democracia representativa” vs. “participativa”. El dato clave de la realidad en la región es el saludable proceso de consolidación de la democracia electoral. Junto con ello, una institucionalidad que, con todas sus limitaciones, está a años luz del poder concentrado de los regímenes autoritarios del pasado. En ese contexto la demanda democrática de la gente es hoy un ingrediente fundamental. La población espera mucho más que la democracia electoral y sus derivaciones y lo hace sentir en todos lados.  

Esa demanda va abriendo espacios en materia de participación de la gente en los asuntos públicos, antes reservado a las “autoridades”. En ello la clave es el concepto de “participación” que va convirtiéndose en ingrediente esencial de la democracia representativa, antes encasillada a un concepto de “delegación” total del poder en la autoridad. Eso va quedando atrás. La gente espera otra cosa y el Estado hace –o debe hacer– también otra cosa.

Por ejemplo, en los procesos de diseño y ejecución del gasto público, la gente exige ser escuchada (“presupuestos participativos”). Los pueblos indígenas y las comunidades campesinas, por su lado, se han ganado el derecho a ser consultados si se trata de utilizar sus tierras y territorios para concesiones mineras, petroleras, forestales o la construcción de obras publicas. Algo parecido ocurre con la información en manos del Estado. Lo que hasta hace no mucho tiempo era lo usual (considerar que lo que tiene entre manos la administración pública es “reservado” o “confidencial”), hoy se está sustituyendo por la certeza de que se tiene derecho a que los Estados entreguen la información que se solicita.

La demanda democrática de la gente tiene su curso y su rica dinámica. No ocurre lo mismo con las paralelas obligaciones por parte de los Estados que a ratos parecerían observar inertes ese proceso. Los Estados no pueden limitarse a “tolerar” esta exigencia de participación si no quieren quedar  rebasados por cursos aluvionales y hasta caóticos de demandas y reivindicaciones ciudadanas. Deben ejercer, en positivo, su responsabilidad construyendo políticas, normas públicas innovadoras y concretas.

Aspectos claves como las consultas previas, por eso, no pueden ser vistas como una anomalía o incomodidad sino como un rico ingrediente de la democracia para que el Estado esté más cerca de la gente, lo que es esencial para la paz social y la legitimidad del poder. Son responsabilidades que el Estado debe asumir e impulsar de manera activa haciendo visible que el Estado es diferente de las empresas y que está cerca de la gente. Si así fuera, quienes quieran pescar a río revuelto con demandas extremistas, no encontrarían con tanta facilidad, como viene ocurriendo, gran caldo de cultivo entre la gente.

La demanda ciudadana que ya se ha traducido, en casi todos nuestros países, en normas sobre temas como consulta previa o acceso a la información, tiene que ser incorporada en las políticas públicas para ir cerrando la brecha que separa al Estado de la gente. Para esto el Estado tiene que afirmar su propia identidad y organizarse bien.

Unas 20 denuncias por pornografía infantil se presentan a diario en el Perú

La División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) de la Policía Nacional determinó que en los últimos meses la actividad criminal de los pedófilos peruanos se ha incrementado en un 30% en Internet. Según la PNP, este ascenso se debió al uso de redes sociales como Facebook y Hi5, servicios de mensajería y foros web en español.

El presidente de la Red Peruana contra la Pornografía Infantil, Dimitri Senmache, señaló que su institución realiza unas 20 denuncias diarias por dicho delito. “El Perú es el cuarto país, después de México, Colombia y España, que más usuarios activos (14%) tiene en foros de habla hispana donde se accede a este material”, agregó.

El especialista señaló que la peor cara del este problema es la dificultad que tienen para que el Ministerio Público formalice la denuncia y la traslade al Poder Judicial.

“Reunir evidencia que justifique la denuncia es difícil. Se requiere identificar al presunto infractor, analizar sus equipos [de cómputo], probar que fue él o ella quien produjo, compartió o vendió el material. Cada requisito es indispensable”, explicó a El Comercio Juan Huambachano, del Observatorio de la Criminalidad del Ministerio Público.

El Observatorio indicó que en los últimos siete años la fiscalía denunció a 441 personas por pornografía infantil en Lima, Moquegua, Huánuco, Ica, Lambayeque, La Libertad, Piura, Madre de Dios, Arequipa y Cusco.

Sin embargo, voceros del Poder Judicial no pudieron precisar cuántas de estas acusaciones llegaron a ser juzgadas.

Muchos NINIS

Los “NINIS”. Así se conoce a los millones de jóvenes de entre 15 y 18 años que a lo largo y ancho de toda América Latina “ni estudian ni trabajan”. Paradojas de la vida y de la historia, pero los jóvenes son uno de los grandes bolsones de marginación en el actual proceso de crecimiento de la región. El común denominador es que los jóvenes quedan de lado. Ello en beneficio de una mano de obra masculina, no calificada, de 25 a 49 años de edad.

Por eso hay casi 10 millones de “NINIS” que representan el 18,5% de la población juvenil de la región.  En algunos países esta proporción es mucho más alta. En el Perú llega al 26,1% siendo superado solo por Honduras en donde los NINIS llegan al 28%. Sin ser alarmista debería encender una luz –al menos de color ámbar– el análisis de la conexión en el país centroamericano entre este preocupante dato y el hecho de que Honduras se haya convertido en el país con más altos niveles de violencia y homicidios (70 por cada 100.000 habitantes). Las “maras”, después de todo, las integran jóvenes.

Esta situación parecería contradictoria con el crecimiento sostenido de la economía latinoamericana durante los últimos 10 años y con la disminución de la pobreza en casi todos los países, incluido el Perú. Desde el 2002, el número de pobres ha disminuido en la nada desdeñable cifra de 51 millones de personas, bajando al 31% de la población. Diez puntos menos que hace una década.

En ese contexto, no es irrelevante que el bolsón con más potencial y, eventualmente, con más capacidad de movilización y acción, esté quedando de lado. En un reciente trabajo de George Gray Molina del PNUD se demuestra que la reducción de la pobreza en la región se explica básicamente por el aumento de los ingresos laborales (45% de la reducción de la pobreza) y por el impacto de programas sociales (16%). El crecimiento por ingresos laborales se basa en el dinamismo del sector servicios, dado el aumento de la demanda derivado del boom exportador. No se trata, pues, de ocupaciones de alta productividad ni de mano de obra calificada.

En este contexto, la situación del Perú se distingue del resto en que es el único país en el que el crecimiento ocupacional tiene un componente importante en sectores que no son los servicios sino que se encuentra en el sector productivo; agroexportador y minero. Complementariamente ocupan espacio relevante el sector turismo y el trabajo conectado a la inversión en infraestructura. Dicho esto, sin embargo, lo contundente es que el trabajo en el dinámico sector informal sigue siendo el que manda: 63% de la fuerza laboral. Estas particularidades tienen efectos ambivalentes en el proceso social y político.

Es un dato alarmante que en esa intensa dinámica de crecimiento nacional el 26,1% de los jóvenes estén de lado. Eso no es “ambivalente” sino directamente explosivo. Se trata de muchos jóvenes que por lo general han pasado por la educación secundaria pero que en su gran mayoría no encuentran trabajo medianamente calificado en la sociedad. Esto puede llevar a esos sectores juveniles expectantes a mantenerse en la pobreza (o a regresar a ella). Pero que más allá de los indicadores socioeconómicos, lógicamente puede traducirse en presencia inesperada, masiva y en ebullición en las calles y remeciendo el status quo. O, en lo que es particularmente grave, poder acabar reclutados por las garras de la criminalidad o a la violencia del crimen organizado, como ya ocurre en países como Honduras.

En un contexto en el que los jóvenes quedan de lado es evidente que la sociedad se sostiene sobre pies de barro. Dos conclusiones. La primera: es indispensable mantener y ampliar el proceso de inversión y crecimiento en áreas como la minería y la agricultura de exportación, factores decisivos en la reducción de los índices de pobreza. Si una tendencia como esa no se sostiene en el tiempo sería muy peligroso La segunda: plantear para la juventud metas claras de política y de acción pública. De ser dejados a su suerte, se incrementaran los NINIS que podrían acabar engrosando las filas de activos destacamentos de inseguridad y crisis.

LA MINISTRA DE LA MUJER TRAICIONA LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS Y LAS ADOLESCENTES

Al impedir la modificación de la ley que penaliza las relaciones sexuales voluntarias e impide al Estado brindar servicios para prevenir los embarazos no deseados y el VIH. 

  • PROMSEX insta a la ministra de la Mujer Ana Jara, a tener consecuencia y respetar la propuesta favorable de su sector enviada al Legislativo.
  • La Ministra de la Mujer sigue priorizando sus enfoques confesionales al momento de emitir opinión frente a aspectos técnico-políticos. Leer más

Existen 529 detenidos por abuso sexual infantil

Los niños, niñas y adolescentes de entre 10 y 14 años de edad son el grupo más vulnerable de los abusadores sexuales. En el país hay  529 detenidos por violación sexual, actos contra el pudor, prostitución y otros delitos sexuales contra menores de edad, según el reporte enero-marzo de este año del Registro Nacional de Detenidos y Sentenciados a Pena Privativa de Libertad Efectiva del Ministerio Público.

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El punto aparte de la homofobia y contra la poligamia

¿Qué nos decía Lima –más contundente que nunca– a través de carteles sobre edificios, afiches pegados en calles y puestos de periódicos? 

El MHOL (Movimiento Homosexual de Lima) habla sobre la lesbofobia y el machismo; los publicistas, sobre una campaña exitosa; y los lingüistas, del buen uso y demostración del punto aparte.

 

¿Pero qué dicen algunos otros liberales o conservadores que observaron estos letreros entre el asombro y la pregunta?

“No me negaría a experimentar con una mujer”. Para quienes creyeron que era una frase abierta y provocadora, a la que se sumaba “No me satisface solo una mujer”, se equivocaron. Los chicos más populares de la tele y sus frases transgresoras nos engañaron. Una semana después, el punto siguió al “No” y cambió completamente la frase, negando tajantemente lo dicho, como un mea culpa. Entonces: “No. Me negaría a experimentar con una mujer” y “No. Me satisface solo una mujer”.

El MHOL empezó una contracampaña, sosteniendo que en ambos carteles se exponen libremente la lesbofobia y el machismo de manera influenciable.

“Se propuso el juego de comparar el producto con algo tan pequeño y poderoso como el punto que puede cambiar todo el sentido de una frase”, comenta Oscar Zapata, quien dirigió esta campaña. 

La negación, en el caso del cartel de Vanessa Terkes, funciona como un correctivo o sanción a su personaje que se reivindica ante los ojos de los parroquianos en mea culpa por tanta liberalidad o por el simple exabrupto. La frase en negativo regresa a la calma a un espectador que tuvo en el imaginario una sexualidad expuesta y dispuesta a ir más allá de los límites que nuestra sociedad parece no querer sobrepasar. El punto seguido es moralizador y corrige el discurso en el que se muestran más opciones sexuales con las que el personaje puede experimentar sin ocultarse.

“Esto ya se ha hecho antes, es una campaña internacional que se ha adaptado al Perú y, por lo tanto, no se puede criticar como estrategia. Además, hay que rescatar que es una campaña exitosa y rentable a pesar de que se hizo con un presupuesto mínimo y logró llamar bastante la atención. Viendo el lado negativo, creo que son frases poco felices que rozan la ofensa, más en el caso del cartel de Vanessa Terkes”, comentó el publicista Gustavo Rodríguez.

Sin embargo, en el caso del cartel de Andrés Wiese se habla de machismo, pero al hacer la negación se regresa a la falsa moral para castigar la poligamia y –por qué no– la honestidad. Si alguien sostiene abiertamente que tiene más de una pareja sexual o afectiva y lo extiende a sus parejas eventuales está exponiendo su discurso sexual que niega lo que muchos llaman relaciones serias, atrayendo a sujetos que desean obtener lo mismo. Lo inmoral en este caso sería ocultarlo, como hacen muchos, o, para ser más exactos, el peruano promedio, macho y demás adjetivos. Declararse en libertad de tener más de una pareja es una sentencia, pronto la palabra “promiscuo” caerá peyorativamente. Pero en el caso de las mujeres es más dramático, derivando en otros términos sin que se lleguen a establecer siquiera acuerdos económicos.

¿Acaso el machismo de la campaña podría verse enfocado en haber usado un modelo masculino en vez del femenino? Podríamos volver a caer en prejuicios.

Lo cierto es que esta campaña parece enviar una alarma moral para después calmar a los más exaltados y decirles que el violento temblor ya pasó, que no habrá ningún terremoto, que la chica del cartel no quiso decir eso realmente y que el chico guapo es de una sola mujer, un monógamo convicto y confeso, y, claro, que compren su producto, pequeño y poderoso como un punto aparte y manipulador como un prejuicio.  Un verdadero ataque a quienes experimentan la libertad de sus propias opciones sexuales y quienes practican una poligamia abierta, honesta y segura.

La presencia de dos actores tan conocidos como Vanessa Terkes y Andrés Wiese en la campaña hizo colapsar las redes sociales.

Dato: En términos exactos, la poligamia se refiere únicamente a los hombres, pero se ha extendido también hacia las mujeres con más de una pareja y que se resisten a otros nombres ofensivos. Se llamaría “poliandria” en el caso femenino. Sin embargo, hombres y mujeres comparten ahora el término “poligamia”.