Las 10 CAMPAÑAS de derechos sexuales y derechos reproductivos en las que deberías participar

Si eres un/a activista por los derechos sexuales y derechos reproductivos probablemente hayas participado en alguna de estas campañas internacionales o, tal vez, en todas ellas. Varias de las que aquí se detallan cuentan con una larga trayectoria y otras son verdaderamente recientes, pero dada su repercusión, merecen estar ya por mérito propio en cualquier clasificación de campañas de éxito.

Pero, ¿qué es lo que define que una campaña sea exitosa en detrimento de otras? Una pregunta difícil de la que tampoco yo sé la respuesta, pero quizá podamos sacar alguna conclusión positiva de los elementos comunes que caracterizan estas acciones:
Todo nace de un pequeño grupo: alguien tiene una visión de otro mundo posible y la idea va germinando en las mentes de otras personas y otras organizaciones. El mayor éxito se produce cuando la campaña se desarrolla por si sola y el futuro ya no lo controla el grupo o la organización original.
Debe ser una causa global, con incidencia en lo local: los derechos sexuales y derechos reproductivos son derechos humanos y, como tales, su violación es sentida y sufrida en todo el mundo con más o menos visibilización. La campaña debe tener esta visión global, pero estar abierta a que cada país, cada organización la adapte de acuerdo a su propia realidad.
El resultado final no es lo más importante, sino el movimiento que se construye: por supuesto, todas las campañas nacen con un objetivo, generalmente de modificación de una situación legal, de políticas públicas o de cambio social; pero a lo que se da mayor importancia es a la creación y fortalecimiento del movimiento social que las impulsa. Las organizaciones y activistas participan porque sienten la campaña como una causa propia, pero huirán de cualquier instrumentalización que la organización promotora quiera hacer de ellas. En mi opinión, este es el principal fracaso de las campañas que se lanzan ligadas a “proyectos”, con un presupuesto y duración concretas.

Qué otros elementos crees que deben tener las campañas para que sean exitosas? Deja tu comentario más adelante y, mientras, aquí te dejo mi propuesta sobre 10 Campaña de derechos sexuales y derechos reproductivos en las que deberías participar.

La Campaña 28 de Septiembre surgió en 1990 durante el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe como un espacio de articulación política del movimiento feminista que promueve un debate público y político que genere condiciones para lograr el acceso a abortos seguros, legales y con calidad de atención en todos los países de América Latina y el Caribe. La Campaña 28 de Septiembre tiene una coordinación rotatoria y puntos focales en la práctica totalidad de los países latinoamericanos y del Caribe, quienes cada año se encargan de elaborar el Llamado a la Acción a partir del cual cada organización en la región lleva a cabo las acciones que considere en función de sus recursos y prioridades locales. Uno de los mayores logros de esta campaña ha sido, por un lado, posicionar el día 28 de septiembre en la agenda feminista internacional y, por otro lado, traspasar sus fronteras regionales y convertirse, desde 2011, en una conmemoración a nivel mundial.
Esta Campaña supuso para mí una verdadera escuela de aprendizaje, sobre todo la articulación en Bolivia. Aunque el punto principal siempre es el aborto, se trata de una enorme apuesta por llevar hacia adelante la promoción y defensa de los derechos sexuales y derechos reproductivos como algo consustancial a la ciudadanía y la profundización de la democracia radical “desde nuestros cuerpos”.
En 1987, la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC, hizo la propuesta de instaurar un día de acción global a favor de la salud de las mujeres, y en 1988 se conmemoró el primer 28 de Mayo con el lanzamiento de la Campaña para la Prevención de la Morbilidad y Mortalidad Materna, coordinada por la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos (WGNRR, en inglés), y la RSMLAC. En 1996, tras un proceso de evaluación de esta Campaña se decidió ampliar el enfoque temático a la luz de nuevas problemáticas que afectaban negativamente la salud de las mujeres y decidieron desde entonces impulsar en la región la Campaña por el Ejercicio de los Derechos Sexuales y Reproductivos, bajo la coordinación de la RSMLAC.
Desde esa fecha hasta ahora, la RSMLAC en América Latina y el Caribe; y la WGNRR, a nivel global, han coordinado cada 28 de Mayo llamados a la acción, priorizando temas como la calidad de la atención, los servicios de salud sexual y reproductiva para adolescentes, la ciudadanía en salud, el grave impacto del aborto inseguro, la agenda de la Conferencia de El Cairo y los derechos sexuales y reproductivos, e incluso retomando la temática de la mortalidad materna como una demanda de justicia social, considerando que no se había avanzado sustancialmente en erradicarla. En 2011, nuevamente esta Campaña tomó un giro y se decidió convertir en una Campaña Permanente, que vinculara los asuntos de derechos sexuales y derechos reproductivos con otros días regionales e internacionales relevantes para esta agenda.
Centenares de grupos afiliados a estas redes (de las más grandes del mundo) han respondido a estas convocatorias desarrollando acciones variadas y creativas –desde capacitaciones hasta instalaciones artísticas, desde interlocución con profesionales de la salud hasta marchas públicas– destinadas a incidir tanto en la sociedad en general como en tomadores de decisión, para sensibilizarlos y exhortarlos a reconocer y proteger la salud de las mujeres como un derecho.
La campaña “16 Días de Activismo contra la Violencia de Género” es una campaña internacional lanzada en 1991 por el Center for Women´s Global Leadership, de la Universidad Estatal de New Jersey, alrededor del 25 de Noviembre, Día contra la Violencia hacia las Mujeres, y el 10 de Diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, para relacionar simbólicamente la violencia contra las mujeres y los derechos humanos y para enfatizar que dicha violencia es una violación a los derechos humanos. El período de 16 días agrupa otras fechas significativas, como el 29 de Noviembre, Día Internacional de los/as Defensores/as de los Derechos Humanos y el 1 de Diciembre, Día Mundial del Sida. La Campaña de los 16 Días ha sido utilizada por personas y organizaciones alrededor del grupo para hacer un llamado a la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres y desde 1991, más de 4.100 organizaciones de 172 países han incluido sus acciones en el marco de esta Campaña.
El 28 de mayo de 2012, con motivo del Día Internacional de Acción por la salud de las mujer, se realizó el lanzamiento de la Campaña Internacional por el Derecho de las Mujeres al Aborto Seguro, a iniciativa del Consorcio Internacional para el Aborto Médico y otras organizaciones.  Esta campaña aspira a crear un movimiento internacional que desafíe la amenaza creciente que representan las fuerzas conservadoras políticas y religiosas que quieren retroceder y/o bloquear los esfuerzos que buscan mejorar las leyes y proveer servicios, y excluir el aborto de las iniciativas de planificación familiar y de reducción de la mortalidad materna. La campaña está abierta para que se involucre toda la sociedad civil y otros grupos, organizaciones, redes, personas que apoyan sus propósitos, objetivos y principios y que apoyan el derecho de las mujeres al aborto seguro.
Los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos se encuentran dispersos por el conjunto de tratados internacionales de derechos humanos, sin embargo, no existe un documento vinculante en forma de Pacto o Convención que aglutine a todos ellos y esto es una debilidad para el movimiento que promueve y defiende estos derechos.
En 1999, una alianza de organizaciones no gubernamentales de América Latina y el Caribe que trabajan por los derechos de las mujeres y la igualdad de las lesbianas, gays, bisexuales y transgénero decidieron impulsar una Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos con un doble objetivo: por una parte, que los artículos de esta convención fueran elaborados participativamente, mediante el consenso de todas las organizaciones y personas interesadas en esta temática, desde la gente hacia las esferas de gobierno; y, por otra, que una vez se llegara a una propuesta de Convención, se convirtiera en un referente a ser incorporado en el ámbito del Derecho amparado por el Sistema Interamericano y, por tanto, vinculante para todos los países una vez aprobada.
Hoy, la campaña está compuesta por más de 150 organizaciones, incluidas 13 redes regionales y 9 alianzas nacionales. En mi opinión, el texto final consensuado (10 años después de iniciado el proceso) merece ser tomado como ejemplo para otras regiones y países y, por qué no, debería ser el punto de partida para iniciar ya una campaña por una Convención de las Naciones Unidas sobre derechos sexuales y derechos reproductivos.
El Día Internacional del Orgullo LGBT es una serie de eventos que cada año las organizaciones LGBT celebran de forma pública para exigir respeto e igualdad en todo el mundo. La acción más contundente suele ser la celebración de una marcha alrededor del día 28 de junio, coincidiendo con la conmemoración de los llamados “disturbios” de 1969 en Stonewall, Nueva York, aunque la fecha puede cambiar en algunos países.
El mayor logro de esta campaña, sin duda reside en su capacidad de visibilizar la enorme diversidad de orientaciones sexuales e identidades de género que existen en la sociedad. Aunque afortunadamente en muchos países este acto reivindicativo se produce ya en un escenario casi festivo, en otros quienes participan de esta marcha se exponen aún a la discriminación y el acoso por parte de las sociedades hipócritas en las que viven. Mi homenaje a los/as activistas de la primera Marcha a la que asistí y que se celebró en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, que debieron escapar de las piedras y los palos que les lanzaba la gente con el apoyo, en muchos casos, de la policía. Hoy, 10 años después, la Marcha del Orgullo LGBT se sigue celebrando con cada vez mayor asistencia y ya sin el acoso de aquella primera vez. La Nueva Constitución Política del Estado (2009) prohíbe expresamente la discriminación por orientación sexual e identidad de género.
Iniciada en 2001 por un grupo de hombres canadienses a raíz del asesinato de 14 mujeres a manos de un pistolero en Montreal (que acabó con sus vidas acusándolas de “feministas”), y extendida ya en más de 60 países, la Campaña del Lazo Blanco es una iniciativa de hombres organizados (y de las mujeres también) con el objeto de demostrar – sobre todo a otros varones- que ellos se movilizan cada día más contra la violencia ejercida hacia las mujeres y que es importante hacer de esto una cuestión de Derechos Humanos fundamentales.
El Lazo Blanco llevado por hombres simboliza la solidaridad de éstos con las luchas de las mujeres y su voluntad de denunciar las violencias masculinas contra las mujeres. El compromiso de los hombres pasa por el cambio de las mentalidades y el cuestionamiento de los estereotipos sobre el tema: se trata de romper el silencio cómplice de los hombres, cuestionando al mismo tiempo el modelo masculino hegemónico basado en relaciones de poder entre los sexos y en control ancestral ejercido por los hombres sobre las mujeres.
Mil millones de mujeres violadas es una atrocidad. Mil millones de mujeres bailando es una revolución“. Con este lema se desarrolló el 14 de febrero de 2013, en 190 países, una acción global que pretendía mover el mundo contra la violencia sexual hacia las mujeres. Detrás de la idea está la escritora Eve Ensler, autora de los célebres Monólogos de la vagina y fundadora de la organización V-Day que desde hace años viene realizando campañas de rechazo a la violencia contra las mujeres alrededor del Día de San Valentín. Sin embargo, este año, la organización lanzó la que, probablemente, sea la primera campaña global pensada para aprovechar al máximo las redes sociales y la viralidad del activismo digital. El éxito de la campaña (en términos de convocatoria que no de resultados, que están por ver) ha sido tal que, además de las decenas de miles de grupos y de cientos de miles de activistas a nivel mundial, multitud de gobernantes e instituciones internacionales han debido posicionarse públicamente a favor de esta campaña. A pesar de que es la primera vez que se celebra, probablemente haya conseguido el efecto que desean todas las campañas: colocar la fecha del 14 de febrero en la agenda del activismo internacional por los derechos humanos.
El Día Mundial de la Anticoncepción es una campaña internacional que cada 26 de septiembre nos recuerda la importancia de vivir en un mundo en el que todos los embarazos sean deseados. La campaña surgió en Latinoamérica en 2003, cuando varias instituciones públicas y privadas de Uruguay, preocupadas por la prevención y la educación, entre ellas Bayer Schering Pharma, instauraron tal fecha como el Día de la Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes. En 2005 se sumaron a la celebración del día varios países de América Latina, y en 2007 Bayer Schering Pharma impulsó la iniciativa a nivel global con la celebración del World Contraception Day. En la actualidad el DPEA/WCD está registrado en varios calendarios nacionales de países Latinoamericanos como día oficial y cada año la iniciativa crece más con el apoyo de nuevas organizaciones no gubernamentales.
La campaña internacional está organizada por una coalición de 11 organizaciones no gubernamentales internacionales y sociedades médicas y científicas interesadas en la salud sexual y reproductiva. En la edición del año pasado, más de 70 países estuvieron involucrados en las actividades de este día, cuyo principal objetivo es mejorar la salud sexual y reproductiva a través de la sensibilización y la difusión de la información sobre sexualidad y anticoncepción.
El 24 de enero de 2011, el policía de Toronto Michael Sanguinetti, durante un seminario sobre prevención del crimen, soltó la siguiente frase asquerosamente machista: “las mujeres deben evitar vestirse como putas para no sufrir violencia sexual”. El comentario fue recogido y difundido inmediatamente por las redes sociales y las activistas convocaron a salir a la calle a miles de personas de todo el mundo bajo un lema sin dobles interpretaciones: “La marcha de las putas”.
El 3 de abril de ese año se realizó la primera marcha en Toronto y el movimiento creció exponencialmente en apenas dos años de campaña, habiéndose celebrado marchas en decenas de países cada una en una fecha distinta. La utilización de la palabra “puta” tiene un evidente objetivo de provocación y confrontación al sistema patriarcal, tratando de dinamitar el concepto de legitimación de la violencia sexual. Todo un soplo de aire fresco desde el feminismo internacional.
Por cierto, hablando de frases para la historia de la misoginia, en España hace poco tuvimos una para la antología del horror a cargo de un representante político: “las leyes son como las mujeres, están para violarlas” y les invito a leer el post que escribí al respecto.
Para finalizar no quisiera dejar de mencionar una campaña que promete lograr cambios significativos en los próximos años. En una fecha tan reciente como el pasado 14 de febrero de 2013, Amnistía Internacional realizó el lanzamiento de la campaña Mi cuerpo, Mis derechos en lo que viene a significar un cambio de rumbo en la política de esta organización y la primera vez que se embarca en una acción de este tipo. Desde aquí les sugiero que apoyen esta campaña firmando la petición lanzada a los/as líderes mundiales: “¡Protejan los derechos sexuales y reproductivos ahora y para la próxima generación!

Y hasta aquí hemos llegado en esta ocasión. Recuerda dejar tu comentario sobre este post y, si te ha gustado, difúndelo ampliamente. Muchas gracias por tu tiempo y tu activismo!

Fuente: papaqueeselaborto.blogspot.com.es

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *