Caso: Luis Alberto Rojas

El 25 de febrero de 2008, Luis Alberto Rojas (28), joven gay,  fue intervenido por personal de Serenazgo cuando se dirigía a su domicilio en la localidad Lache, Ascope – Trujillo.  Al no contar con su DNI, fue llevado por la fuerza a la delegación policial del distrito de Casagrande, lugar en que fue golpeado, insultado y violado sexualmente  por tres policías de la Comisaria.

Los hechos fueron denunciados ante las autoridades, sin embargo pese a las evidencias existentes en el expediente y de la responsabilidad penal de los presuntos autores, el fiscal de la Segunda Fiscalía Provincial Penal de Ascope archivó el caso. La Fiscalía Superior Penal del Distrito Judicial de la Libertad mediante Resolución del 28 de agosto del 2008 confirmó la resolución de archivamiento, señalando que la conducta de los agresores no constituía el delito de tortura.

Ante la imposibilidad de encontrar justicia en nuestro sistema de administración de justicia, el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y  Seeking Reparations for Torture Survivors (REDRESS) han interpuesto en el mes de abril del 2009 una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), denunciando la vulneración por parte del Estado peruano de cuatro derechos consagrados en la  Convención Americana de Derechos Humanos:  el derecho a la integridad personal (art 5° de la CADH, a la libertad personal (art 7° de la CADH),  a las Garantías Judiciales (art 8° de la CADH) y a la Protección Judicial (art 25° de la CADH). En la actualidad el caso viene siendo analizado por la CIDH. Desde la sociedad civil estamos realizando gestiones para que el caso sea visto como prioritario.

Vea algunos reportes sobre el caso…

Caso: Jefry Peña Tuanama

El 28 de octubre del 2007, Jefry Edgar Peña Tuanama, persona transexual,  fue abandonada a su suerte por dos policías de la DINOES quienes omitieron prestarle ayuda tras ser perseguida por un grupo de pandilleros.  A consecuencia de esta omisión fue brutalmente agredida por estas personas.  

Los hechos fueron denunciados ante la Comisaría de Vitarte en noviembre del 2007. Los policías involucrados son  el SO3 PNP Henry Alberto Gamboa Huaman y SO3 PNP José Marcial Ybias Altamirano quienes se hayan denunciados por el  delito de Abuso de Autoridad en la modalidad de Omisión o Retardo injustificado de Apoyo Policial.

Era la madrugada de un 28 de octubre del 2007, cuando Jefry había terminado su labor de promotora de salud del MINSA y encontrándose en la carretera central frente al ingreso de la DIROES fue interceptada por un grupo de 5 personas no identificadas, quienes la golpearon, le cortaron el rostro con una navaja y un pico de botella. Huyendo de sus agresores, corrió hacia la tanqueta de la DIROES donde pidió ayuda los dos efectivos policiales que se encontraban ahí, y éstos se la negaron. Probablemente por razones transfóbicas, pues al momento de los hechos Jefry estaba vestida de mujer. Ante la negativa de ayuda ella corrió hacia unos locales cercanos donde fue alcanzada por sus agresores quienes la agredieron con extrema brutalidad hasta el punto de casi matarla, teniendo que fingir estar muerta para evitar que la sigan lastimando.

Esta grave omisión no pudo quedar impune y por ello Jefry buscó el apoyo de PROMSEX, y durante más de dos años juntos batallaron por lograr justicia, así,  el 29 de marzo del 2010, el Segundo Juzgado Penal de Chosica sentenció a los SO3 PNP Henry Alberto Gamboa Huamán(36) y José Marcial Ybias Altamirano(29) a cuatro años de pena privativa de la libertad suspendida  por  el delito de Omisión o Retardo Injustificado de Apoyo Policial en agravio del Estado y de Jefry Peña Tuanama.

Lea y observe algunas notas relacionadas con el caso:

Justicia para Jefry. Policías son condenados a 4 años de pena privativa de la Libertad por no prestarle auxilio

Justicia para Jefry, una cuestión de Derechos Humanos. El caso de una ciudadana transgénero

 

Caso: LC

LC es una adolescente peruana a la que se le negó el derecho a realizarse un aborto terapéutico, En el año 2006, cuando tenía 13 años fue violada repetidas veces por un hombre de 34 años quién la amenazaba de quitarle la vida si lo denunciaba. LC al sospechar que se encontraba embarazada, desesperada intentó suicidarse lanzándose por del techo de su casa. La menor fue llevada de emergencia al hospital Daniel Alcides Carrión, los médicos determinaron que necesitaba una operación correctiva de la columna  de inmediato para alineársela. El diagnostico confirmaba las 6 semanas de embarazo que tenía LC. Se programo la operación para el 12 de abril del 2007 sin embargo debido a su estado de gestación los médicos se negaron a realizársela. Pese a la solicitud de la madre para realizarle un aborto terapéutico debido a que se encontraba comprometida su salud física y mental, la Junta Médica del hospital rechazó su petición al considerar que la menor no corría peligro. El 16 de junio de 2007 cerca de las 18 semanas de gestación,  LC sufrió un aborto espontáneo hecho previsible por su estado de salud. Luego de este suceso y ante el pedido reiterado de la madre, la menor fue operada el 11 de julio de 2007, tres meses y medio después de habérsele diagnosticado esa necesidad médica.

El  Estado peruano se negó a realizar el aborto terapéutico y, como consecuencia de ello, L.C. no tiene sensibilidad en el 90% de su cuerpo, no acude a la escuela, no controla esfínteres y le tienen que practicar 4 cateterismos al día para eliminar heces y orina. En el mismo sentido, su salud mental aún no ha sido restaurada.

El caso ha sido presentado ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, en el mes de junio del 2009. La petición ante la CEDAW se alega que el Estado violó los siguientes derechos de LC:

• Derecho a la no discriminación en el acceso al derecho a la salud.
• Derecho a una vida digna, y a estar libre de un trato cruel, inhumano y degradante.
• Derecho a decidir el número de hijos y el espaciamiento entre los mismos.
• El derecho a contar con un mecanismo idóneo para contrarrestar la violación de sus derechos.

En todos los derechos vulnerados existe una agravación en razón de la edad de L.C. al momento de los hechos: ella tenía 13 años, era una adolescente. En la actualidad el caso viene siendo patrocinado por el Centro de Derechos Reproductivos – CDR y el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos –PROMSEX.

 
Testimonio de LC
 
 
 
 

Testimonio de familiares sobre la muerte de Jacqueline Mendoza Becerra

Nombre de su pareja:  Jhonny Palomares
Nombre de la madre:  Vilma Becerra Incháustegui

Jacqueline Mendoza Becerra falleció el viernes 30 de Octubrede 2009  en el Hospital “Sergio Bernales” de Collique.  Este es el testimonio de Jhonny, su pareja (conviviente):

Jhonny Palomares: Teníamos 3 años viviendo juntos.  Yo le decía “Conejín”.  Ella era madre soltera, tiene un hijo de 14 años que sufre retardo mental leve, de nacimiento.

Este año (2009), en el mes de mayo, más o menos, ella sufre una violación.  Yo estaba de viaje, eso le pasó y a raíz de esa violación, ella decide alejarse de mí, por temor a una represalia, por temor a que yo no lo entendiera.  Por el estigma que hay hacia quien sufre una violación.  Yo no lograba entender por qué se iba, le decía Conejín, por qué te vas si yo no te he hecho nada, acaso protestas por lo del viaje…ella no me contaba nada.  Tenía una tristeza profunda.  Se fue y yo pensé, esto es temporal.  Cada uno se fue a casa de sus padres.

En las pocas veces que la ví, poco después de eso, le sugerí que se curara del mal renal que ella sufría.  Luego ya no la volví a ver, hasta el día 6 de octubre, cuando estaba entubada, ya sin posibilidad de comunicarse ni conmigo ni con nadie, en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Bernales.  

Yo no sabía que se había puesto mal.  Le alcanzaba dinero, pero temía que todo lo que le daba ella se lo diera a sus sobrinos, a quienes quería mucho, en lugar de invertirlo en su salud.  Yo le pedí que me mostrara su receta, me dijo que tenía una infección, pensé que era algo de la garganta o algo así, pero no sabía que ella iba camino de la septicemia, que es el cuadro con el que entra al hospital.

Entra con una sepcis generalizada con shock, sin presión.  Los médicos de la UCI  me dijeron que ella no estaba en el SIS porque tuvo un “aborto auto inducido”.  Lo dijeron los médicos y hasta había un parte policial, se abrió una investigación policial.  Yo me decía esto no concuerda, no correspondía a las características de ella, de su personalidad.  Ella era timorata y timorata de Dios, sobre todo, yo no creo que ella hubiera hecho eso que decían los médicos por su propia voluntad.  

Además me dijeron que ella había tenido un aborto cuando ya tenía casi cuatro meses de embarazo, eso tampoco concordaba, nadie se haría un aborto con casi cuatro meses.  

Posteriormente me dí cuenta que en la historia clínica hay una ecografía y ahí decía ‘hay un feto con oligoamnios e hidrocefalia’, o sea, poco líquido amniótico en la placenta y agua en su cerebro.  

Lo de la historia clínica me reveló que ella se había querido atender del embarazo, se estaba haciendo chequeos.  Empecé a revisar sus papeles y encontré que efectivamente ella estuvo yendo a sus controles pre natales y se había estado haciendo tratar de lo de la infección renal.  

Me dí cuenta también que los medicamentos para la infección renal (que tomaba) están contraindicados en caso de embarazo.  (Entregó recetas).

Me dí cuenta que tenía un carnet del hospital Collique.  Todo eso indicaba que ella había ya tenido una fase previa en el hospital.  

Y me dí cuenta que el día 23 o 24 de setiembre se había entrevistado con un médico del hospital de Collique y que, según refiere la mamá, después de esa entrevista habían hablado de varias cosas:  que el niño iba a ser malformado, que el niño era inviable.  Eso dijo ella que le dijeron los médicos. Y habían empezado a hablar del tema del aborto terapéutico, el médico y ella.  No sé si como una proyección, como un símil, pero los términos estuvieron presentes.  Ella preguntó, porque no sabía qué era, preguntó qué es aborto terapéutico.  

Después de eso ya no sabemos más.  No lo puedo saber con precisión porque cuando hemos pedido la historia clínica para revisar todo esto no nos la han entregado, nos han entregado un tercio, menos, la historia tiene 120 o 130 folios y nos han entregado 9 folios.

Posteriormente volvimos a pedirla y hasta ahora no nos la han dado.

Después de esa fecha, no sé qué pasó, hasta que vuelve al hospital con la sepsis.  Cuando entra al hospital lo primero que hacen es tratar de hacerla hablar, según los médicos.  O sea, en lugar de reanimarla, buscaron hacerla hablar.  Un médico dijo “la paciente refiere que ha tomado Citotec”.  

Qué es el Citotec, ahora lo sé.  Es una pastilla para la gastritis, que dilata las paredes de la cavidad donde está.  Algunas mujeres se lo introducen por la vagina con la finalidad de abortar, el útero dilata y cae el feto.  Pero eso no es posible realizarlo al cuarto mes.  Sin embargo, eso es lo que dijeron. Para mí, trataron de salvar responsabilidades.

Lo que yo creo que realmente pasó fue que la infección renal que tenía lo primero que hizo fue matar al feto, y después se extendió y la mató a ella.  

Se hubiera salvado si le hubieran hecho el aborto terapéutico.

En la UCI trataron de salvarlo, aunque el tema del estigma del aborto pesa, sobre todo en las señoras del SIS.  No nos querían firmar los papeles para conseguir con más facilidad las medicinas.  

En las UCIs uno se gasta por lo menos 100 dólares diarios, fuera de lo que te dé el hospital.  Aún teniendo el SIS gastas 100 dólares, porque tienen que reanimarla, ponerle adrenalina.  Tuvimos que batallar para que nos acepten una cuenta corriente, cuando se pasaba del límite nos exigían pagar porque si no, no la podían atender, decían.  La parte administrativa, también por el estigma, actuaba así.  Incluso decían ‘pero si esa señora ha abortado…’, como diciendo ‘que se muera…’

Nosotros no pudimos conversar con nadie, quisimos buscar al médico que habló con ella del aborto terapéutico, preguntábamos quién fue el médico de guardia ese día y se pierde ahí totalmente la pista.  Sin la historia clínica, poca podíamos hacer. Hasta ahorita no sabemos exactamente quién fue el médico que la trató.  Pero sí sabemos que existe una ecografía, porque un médico lo recoge en su informe.  Sí estamos seguros que ella se hizo sus controles pre natales, porque está el carnet.  Están también las recetas.  Sí sabemos que tenía una infección porque las recetas son recetadas para tratar la infección.  

Eso es todo lo que nosotros tenemos.

La hipótesis sería que los médicos pudieron pero no quisieron realizarle el aborto terapéutico hasta el tercer mes, cuando pudieron hacérselo, había miedo.  Yo empecé a preguntar sobre este tema a varios médicos, y me dí cuenta que hay temor si se trata de un caso concreto.  Se cuidan mucho de lo que dicen, porque saben que lo que digan puede pesar en una investigación.  Me dí cuenta que tienen muchísimo temor y pienso que ese mismo temor es el que ha hecho que ellos no le lleguen a hacer ese aborto terapéutico sino que se lavaron las manos y esperaron que la propia naturaleza lo resuelva, y en este caso la infección lo resolvió, a costa de la vida de Conejín.
 
Lo del Citotec es una justificación. A mí me gustaría que me lo comprueben.  Los médicos no son policías, pero tiene que haber una demostración.  Hasta temo que podrían habérselo sembrado, en el afán de evadir responsabilidades.
No sé por qué tanta insistencia en hacerla declarar, llevándola de un ambiente a otro.  Una paciente que está en shock estaba declarando, cómo es eso.  Después otro médico dijo ‘la reaniman para que hable y después siguen’.  Es inconcebible que en ese estado ellos hayan estado buscando declaraciones.  Después otro médico dijo que ‘ah no, eso lo ha dicho cuando vio lo radiografía’…

Hay más cosas, como por ejemplo que cuando le hicieron histerectomía, en la UCI, tras llegar con la infección, no salió bien, se vuelve a infectar….Eso fue el 5 de octubre.  Dijeron que cuando llegó a la UCI la criatura ya no estaba.  El diagnóstico de entrada es ‘sepsis con aborto incompleto’.   Yo le pregunté a un médico por el estado del útero y me dijo que no había raspado, legrado, nada.  

Algo pasó luego de la histerectomía, al cabo de una semana se volvió a infectar.  Evolucionó un poco favorable una semana y después la infección.  No volvió a hablar porque los médicos la mantuvieron sedada todo el tiempo.  

Nunca pudimos volver a comunicarnos.  Y yo necesitaba comunicarme para decirle ‘oye, no pasa nada, yo no soy un troglodita, tú no eres culpable que te violaran’.  Yo quería decirle eso y que ella me entendiera y no pude.

La volvieron a operar, le sacan un cuarto de litro de pus.  Empezó a mejorar, no hacía fiebre, emprendimos una campaña de apoyo para los medicamentos que faltaban.  Por fin entró al SIS, ante tanta presión.  Me dijeron que pasaron el tema a consulta ‘de arriba’ (la dirección?) y por eso finalmente entró al SIS.  

Pero apareció un nuevo problema:  adquirió la seudomona intrahospitalaria.          
Está instalada en ese hospital, otro paciente también la tiene.  Le recetaron entonces una ampolleta carísima, cuesta 360 soles y ella necesitaba 3 diarias.  Se produce en Argentina.  El SIS no cubre ni eso ni las unidades de diálisis que hay que comprar de otro sitio.  

Como sea conseguimos los medicamentos, pero empezó a fallarle el riñón, tenían que hacerle diálisis.  En ese hospital no tienen unidad de diálisis, hay que alquilar de otro sitio y no están muy disponibles.  La primera vez hubo que pagar 2,300 soles, para las siguientes sesiones mil soles, mil soles, mil soles.  La última sesión ya estaba a 350 soles porque encontramos un proveedor que cobraba más barato.

Se montó una red de apoyo, mucha gente apoyó, me tuve que endeudar en los tres sitios en que trabajo.  Pero las medicinas nunca faltaron.  Por eso no se ha ido.

El penúltimo día ella había mejorado.  Le iban a sacar el entubamiento y le iban a poner una cánula (a la tráquea?).  Y eso fue lo que falló, cuando le pusieron la cánula por la tarde nos dijeron que algo fallaba, no sabían si era el equipo o el cuerpo de ella no respondía.  La volvieron a entubar y al día siguiente tenían que volver a colocarle la cánula.  En el momento de colocarle esto hizo un paro cardíaco.  Eso afectó el cerebro.  A partir de eso pasaron tres horas y murió.

Luchamos durante un mes porque teníamos fe que se podía salvar.  

Ahora lo único que queremos es que esto no suceda con otras personas, debe quedar como una lección.  Aquí parece que lo central es la ley, aunque el aborto terapéutico está permitido los médicos tienen miedo.  Eso es lo que ha sucedido.

SUCESO DE LA VIOLACIÓN (versión de la madre, Vilma Becerra):

Una prima de Jackie le pidió que se quedara cuidando su casa cuando ella viajó.  Jackie la quería mucho, incluso le prestó plata (que nunca le devolvió) para el viaje a Argentina de su prima.  El esposo de esta prima sería el autor de la violación.  El es policía y no paraba en su casa por el tema de los turnos de trabajo que tenía, pero al parecer habría ingresado en un momento en que ella estaba ahí y cometió la violación. La violación no se llegó a denunciar, por vergüenza de la afectada, porque se trataba de familia, por falta de tiempo, porque ya estaba mal y tenía que tratarse.